Impactante, Extraordinaria, Única, Fascinante son algunos de los calificativos que escuche en la noche de ayer a la salida del Teatro El Galpón, finalizado el estreno de la obra “El violinista en el tejado”. En realidad todos ellos reflejan la maravillosa interpretación realizada por actores nacionales de la obra de Scholem Aleijem retratada en los inicios del siglo XX en territorio ruso.
“Anatevka” es el lugar donde se desarrolla la escena y allí se enmarca el recuerdo permanente de una generación judía que vivía apegada a sus tradiciones y costumbres bajo la dominación zarista. Miles de los habitantes de muchas “Anatevkas” fueron los inmigrantes que poblaron el continente americano y forjaron su vida bajo ideales de trabajo y paz en estas tierras. Muchos otros sucumbieron en el viejo continente bajo los nacionalismos radicales que imperaron en el siglo pasado.
Una aldea pequeña, donde la población judía ortodoxa convivía bajo los más caros preceptos religiosos. En ella un padre sacrificado, devoto y esperanzado en un futuro mejor para su familia, asume con dificultad pero con afecto los cambios que paulatinamente se dan en el mundo que le rodea. Su rol dominante y su diálogo permanente con un ser superior en el cual confía, hacen de Tevie un personaje querible y admirable.
La posibilidad de retrotraernos en el tiempo y poder vivenciar momentos y escenas de aquellas épocas es sin dudas disfrutable. El elenco compuesto por más de cuarenta actores que reviven aquellas situaciones, es merecedor de los mejores adjetivos por su actuación. Llantos, risas, emociones y sentimientos se suceden segundo a segundo en un devenir permanente de bailes y dichos costumbristas.
La actuación individual es descollante. Tevie el lechero personificado en Humberto de Vargas marca un hito en su vasta trayectoria artística. El sello inconfundible de Ignacio Cardozo nos muestra un grupo trabajado e instruido por un verdadero profesional del tema. Merece un singular aplauso la producción de esta obra cultural que a través de Isaac y Alejandra Mejlovitz – dos hacedores de cultura – podemos ver en nuestro país.
El teatro colmado y fervoroso en el aplauso deseoso de más… y un elenco que recibe el mejor de los reconocimientos con meses de esforzado trabajo, hicieron del estreno una noche memorable en los anales del teatro nacional. Lo del título, para los que pudimos disfrutar del evento, estuvimos en Broadway y para los que no han ido una verdadera obligación para el alma y la cultura que no pueden dejar pasar. Gracias por brindarnos este espectáculo !!!!
¡¡¡Ayer estuve en Broadway… El Violinista en el Tejado!!!
05/May/2017
MAYO/ Por Esc. José Luis Piczenik, Presidente de Copredi