Yad Vashem, el museo más grande que rememora el holocausto

Yad Vashem, así se denomina el museo más grande del mundo para rememorar el holocausto judío. Un edificio inmenso en las afueras de Jerusalén al cual uno ingresa con una mirada histórica, pero no tiene otra opción más que terminar el recorrido entre sollozos ante una de las peores masacres de la historia moderna de la humanidad. El recorrido, dividido en tres partes, arranca por la etapa previa, la vida de los judíos antes del holocausto. Para llegar al museo en sí uno atraviesa el Jardín de los Justos de las Naciones, donde se invitó a plantar árboles a cada una de las personas que arriesgaron sus vidas para salvar judíos. Oskar Schindler, por ejemplo, plantó un árbol en Yad Vashem.

Palestinos: «periodismo» al estilo de Hamás

Hamás, siguiendo con su mano dura contra la libertad de los medios, ha impuesto otra nueva restricción al trabajo de los periodistas en la Franja de Gaza. La medida de Hamás ha dejado preocupados a muchos periodistas palestinos sobre su capacidad para informar de lo que está ocurriendo en la Franja, gobernada por Hamás. Los periodistas extranjeros, por su parte, aún no han reaccionado al último asalto a las libertades públicas. ¿Qué hizo Hamás exactamente para enfadar a los periodistas palestinos? A principios de la semana pasada, la oficina de prensa controlada por el Gobierno de Hamás, emitió una directiva según la cual, a partir del 1 de abril, no se permitirá a los periodistas que hagan entrevistas o entren en las instituciones del Gobierno de la Franja a menos que hayan obtenido un «carnet de prensa» emitido por el Ministerio de Información de Hamás.

El salvador de un cementerio judío en Arequipa, Perú

En épocas de individualismo neto, ¿quién se gasta 200 mil dólares en restaurar un cementerio? Henry Clayman ha invertido ese dineral en la recuperación de un panteón judío alojado dentro del cementerio de La Apacheta de Arequipa. Henry es un judío nacido en Gran Bretaña y casado con la arequipeña Silvana Melo Cerf. Parece un hombre encantador, como el aroma a vainilla que exuda su apartamento de Cayman. En el pecho luce colgada una medalla dorada concedida por la municipalidad de Arequipa debido a su encomiable gesto. Pero a él lo movilizan motivaciones espirituales.