La urgencia es, ante todo, política
Parece a propósito. Cada vez que el Primer Ministro de Israel Benjamin Netanyahu se encuentra con alguna importante figura de la administración Obama, alguien se preocupa de arruinarle el ambiente.En tal o cual comisión del Ministerio del Interior , algún funcionario revela justo cuando se reúne con el vicepresidente Joe Biden o está por ver a la Secretaria de Estado Hillary Clinton, que se aprobó la construcción de nuevas unidades de vivienda en Jerusalem Este o en un asentamiento de Cisjordania. “Es contraproducente”, dijo un vocero del Departamento de Estado. “No ayuda, cuando hay negociaciones de paz”, dijo el propio Presidente Barack Obama.