Kovadloff, el intelectual y el hombre
En lo que es una alegría para la amistad y el intelecto y un alegato sobre los valores republicanos que animan a esta institución, hoy acogemos a Santiago Kovadloff. Acogemos al intelectual que ha fulminado, sin perder la calma habitual, al lugar común. Le ha imputado la perfidia de humillarlo y humillarnos. Deja al costado las muletillas y las muletas aparatosas de la lengua porque su laboriosidad contrasta con la displicencia de la pereza y porque procura, con proscripción de rutinas y convenciones que nada de bueno aportan, reflexionar en grado máximo de libertad mientras al escribir, crea.