La ONU denuncia ejecuciones y torturas en Siria

Fuerzas de seguridad sirias desarrollaron ejecuciones, arrestos masivos y tortura para reprimir las protestas en favor de la democracia, dijo el miércoles la oficina de derechos humanos de la ONU, en un informe que podría llevar a una respuesta global más dura. Pueblos enteros han sido sitiados, incluyendo Deraa, evitando que los civiles huyeran y privando a muchos de alimentos y acceso a tratamiento médico, especialmente los heridos, remarcó la ONU, informa Reuters.

Futuro de primavera árabe es incierto

Graves amenazas se ciernen sobre el futuro de la llamada «primavera árabe» seis meses después del comienzo de unas revueltas que barrieron a los presidentes tunecino y egipcio y provocaron crisis en Libia, Siria, Yemen y Bahréin. La seguidilla de protestas y revueltas, que azuzaron las esperanzas democráticas en esta región del mundo, se convirtieron en un cortejo de conflictos, crisis y graves problemas económicos. «La situación es más difícil», estima Rabab al Mahdi, profesora de ciencias políticas de la Universidad Americana de El Cairo (AUC).

El Ejército de Turquía impone silencio a los refugiados sirios

«Hay 3.500 personas adentro», dice un sargento turco que vigila el campo de refugiados de Boynuyogun, el último que las autoridades turcas y la Media Luna Roja han establecido para acoger a los miles de sirios que huyen de la represión del régimen de Bashar Al Asad.
Boynuyogun se ha levantado prácticamente sobre la frontera, apenas a cinco kilómetros del llamado Embalse de la Amistad Turco-Siria, inaugurado en febrero por los gobiernos de ambos países entre grandes fastos y signos de cooperación.

El regreso del antisemitismo

LA RAZÓN adelanta el arranque de uno de los artículos recogidos en «La voz y la furia», que reúne una selección de textos periodísticos de Stieg Larsson.
«¿Qué hace un judío mirando la ceniza que hay en un cenicero? ¡Estudiar su árbol genealógico!» El chiste aparece en la página web de Pro Patria y es uno de los cuarenta que podemos encontrar bajo el epígrafe «Humor» y la categoría «Judío». Otra colección de chistes de la misma índole se haya bajo el encabezamiento «Negro». Hace quince años –es probable que incluso diez– habría sido impensable publicar una propaganda antisemita de tan mal gusto. El editor responsable habría sido objeto de una investigación policial, un proceso jurídico y una sentencia condenatoria. Lo que no sucede hoy en día.