Francia celebra el primer juicio por vestir velo islámico

Por primera vez desde que la prohibición del velo islámico en público entró en vigor hace dos meses en Francia, este jueves se el celebró el primer juicio contra dos mujeres por negarse a cumplir con la nueva disposición. Las dos mujeres, que llevan niqab (el velo que cubre por completo el rostro a excepción de la franja de los ojos) habían sido instadas a comparecer ante el tribunal de la localidad de Meaux, por haberse presentado en el ayuntamiento de esta localidad a unos 40 kilómetros al este de París con su rostro tapado. Ambas viven en los alrededores de París, pero sólo una de ellas se prensentó en los juzgados. A Hind Ahmas, de 31 años, se le prohibió entrar en la sala donde se celebraba el juicio por negarse a quitarse el velo durante la vista.

La Argentina, ante el régimen sirio

Un país como el nuestro, cuyo gobierno se dice defensor de los derechos humanos, no puede mantener un silencio cómplice frente al drama del pueblo sirio. La Argentina debe adoptar una posición de absoluta firmeza, sin disimulos ni medias tintas, reclamando que la comunidad internacional y los organismos de derechos humanos condenen severamente al gobierno de Bashar al-Assad y lo sancionen por los múltiples y aberrantes crímenes de lesa humanidad de los que es directamente responsable. También debe promover la Argentina, sin retaceos, la intervención de la Corte Penal Internacional. En estos temas no puede haber duplicidad en las conductas.

Libios negocian una salida

Representante especial de Rusia para África, Mijail Marguelov declaró el jueves en Trípoli, tras haberse reunido con el primer ministro libio, Baghdadi Mahmudi, que ya estaban en curso «contactos directos entre Bengasi (el bastión rebelde en el Este) y Trípoli».
«El primer ministro libio me contó que ayer (miércoles) hubo una ronda de contactos en París», aseguró.

Al Qaeda elige jefe y jura venganza

El veterano número dos de Al Qaeda, el radical Aymar Al Zawahiri, fue nombrado para asumir las riendas de la red terrorista tras la muerte de Osama bin Laden en una operación militar estadounidense, según informó ayer la organización. El cirujano egipcio Al Zawahiri, conocido por su profundo odio de Occidente y por su ayuda para planear los ataques del 11 de septiembre del 2001, ha aportado la intensidad ideológica, las tácticas y la capacidad de organización a Al Qaeda, que se ha visto cada vez más descentralizada y propensa a disputas internas desde su expulsión de Afganistán tras la invasión estadounidense en el gobierno de George W. Bush.