Un trabajo sucio en familia
Con sus promesas rotas de reforma democrática, el presidente Bachar al Asad ha creado una profunda decepción dentro y fuera de Siria. Pero el que mantiene intactos genio y figura es su hermano menor, Maher al Asad, de 43 años, auténtico brazo ejecutor de la brutal huida hacia adelante de la dictadura. Los tres meses de protestas populares han causado casi 1.500 muertos en una espiral imparable de violencia. Maher al Asad, comandante de la elitista Cuarta División y de la Guardia Republicana, aparece siempre detrás de los sucesos de represión más cruel. Un vídeo que ha tenido amplia difusión en la red parece mostrarle al frente de sus hombres filmando con sus teléfonos móviles los cadáveres.