Desde Tel Aviv, celebrando la independencia de Sudán del Sur

Hace pocos días, al declararse al fin la independencia de Sudán del Sur, seis años después de firmarse un acuerdo de paz con Khartoum y medio año después de un plebiscito por el cual los habitantes del sur se manifestaron a favor de la separación del norte, estallaron los festejos. En Yubba, la capital del flamante Estado …y en Tel Aviv. Cientos de hombres, mujeres y niños-no pocos de los pequeños , nacidos en Israel- salieron a las calles con sus banderas. Simbólicamente reunidos muy cerca de una estación de policía en el sur de Tel Aviv-lo cual dice mucho sobre su percepción de la actitud de las autoridades israelíes- celebraron la independencia de su país.

Shalit

Hace cinco años, un soldado israelí de diecinueve años fue secuestrado por los terroristas palestinos de Hamas. No fue hecho prisionero en una guerra declarada y amparado por todos los derechos que corresponden a cualquier prisionero de guerra. Desapareció. Nuestro Gobierno, como siempre sucede cuando la víctima es israelí, mira hacia otro lado. Y los cejeros que barritan no se han enterado todavía del suceso. Ahora están escondidos, temerosos de que salgan a la luz todas las trampas de la SGAE, de las que algunos de ellos han salido beneficiados con holgura. Pero aun así, con el escándalo de la SGAE sobrevolando sus cabezas y sus bolsillos, de haber sido secuestrado un terrorista de Hamas, ellos habrían organizado toda suerte de reuniones vociferantes para acusar de «asesino» al Estado de Israel, única democracia de Oriente Medio.

Soluciones, no resoluciones

Los palestinos a través de la Liga Árabe, buscarán el reconocimiento de un Estado Palestino por parte de las Naciones Unidas en el próximo mes de setiembre. Si bien el Estado Palestino no existe y nunca existió, estaría delimitado por las fronteras de 1967, que no son tales, sino líneas de armisticio e incluiría Cisjordania y Gaza, que no tienen continuidad territorial y Jerusalén Oriental sería su capital.