Dibujado por Kafka

Franz Kafka (Praga, 1883-Kierling, Austria, 1924) fue, qué duda cabe, uno de los más grandes creadores de todos los tiempos. Lo que pocos saben es que, además de escribir, dibujaba y que sus trabajos expresan, de manera sugestiva, el mismo sentimiento atormentado que define sus ficciones. Antes de morir, el escritor checo encargó a su amigo Max Brod que destruyera sus textos y se deshiciera también de los dibujos que había empezado a bocetar a los 15 años. Lejos estaba entonces de imaginar que la historia de la cultura universal le reservaría un lugar privilegiado. Su amigo y albacea, para fortuna de la humanidad, desobedeció el mandato; gracias a él sobreviven las obras literarias y los dibujos del autor de El proceso , que por estos días se publican, por primera vez, reunidos en un mismo volumen.

Un patrimonio de voz aguardentosa

Pesar de que «había tomado un ómnibus al Cerro e iba sentado al lado de la vida», como recita y canta en su memorable Guitarra negra, la muerte detuvo ese viaje de Alfredo Zitarrosa a los 52 años. Dejó tras de sí un invalorable acervo personal que ahora su familia, de la mano de Moriana Peyrou y Diego Barnabé, busca rescatar del deterioro a través del Archivo digital Alfredo Zitarrosa. El proyecto no solo apunta a restaurar el patrimonio del artista, sino también a generar material de investigación, con una exposición multimedia y un libro-catálogo que sea el reflejo de la calidad y riqueza que tiene todo el patrimonio de la voz más aguardentosa de la música popular latinoamericana.

Irène Némirosvski y su compromiso con la mujer

Son ya muchos los hermosos libros de Irène Némirosvski publicados en España y todos ellos con mucho éxito. Suite Francesa es tal vez el que ha tenido mejores críticas, por ser sin duda la más completa y la más ambiciosa de sus novelas que encauza la mirada hacia un periodo difícil de comprender como el de los días y meses inmediatamente posteriores a la invasión de Francia por Alemania, con las huidas de la gente de las grandes ciudades y hacia el sur esperando la salvación, y el posterior comportamiento de las autoridades francesas que pactaron con los invasores y colaboraron con ellos al enviar judíos a los campos de muerte establecidos en Alemania.

Horror en Noruega

El terrorismo fundamentalista no tiene límites. No tiene fronteras. Esta vez ocurrió en la tranquila Noruega. El viernes pasado, dos atentados terroristas en Oslo asesinaron al menos a 76 personas (el definitivo balance de víctimas aún no ha sido hecho). En su mayoría jóvenes que se encontraban en un campamento juvenil. Un acto horrendo. Abominable.