La segunda vida de Némirovsky
Hay persecuciones que entierran verdaderas obras de arte. Y la historia de la creación ni se entera. Con suerte, el destino abre huecos para que resurjan. Es el caso de las novelas de Irène Némirovsky, que nació en Kiev, en 1903, y murió en Auschwitz, en 1942. Embebidas en dolor, también gozan de una belleza sutil e implacable. La revelación -o el renacimiento- ocurrió en 2004, cuando la editorial Grasset publicó Suite francesa . Después siguió editando los manuscritos inéditos que se encontraron en la valija que Irene había legado a sus dos hijas, antes de ser deportada a Auschwitz.