Chiune Sugihara, el japonés que salvó la vida de seis mil judíos

Sugihara nació el 1 de enero de 1900 en Yaotsu, un área rural de la región de Chubu en Japón. Nació en una familia de clase media, su padre era un respetado médico y su madre era descendiente de la clase samurái. Se graduó en 1919 y su padre quería que también estudiara medicina, pero él, siguiendo su vocación entró a la Universidad de Waseda y sacó su título en Literatura Inglesa. Poco después aprobó un examen para una beca en el extranjero del Ministerio de Relaciones Exteriores. El Ministerio lo reclutó y lo asignó a Harbin, en China, donde también estudió los idiomas ruso y alemán, lo que le ayudó a apuntalar su carrera diplomática, convirtiéndose más adelante en Delegado del Japón para los asuntos Soviéticos.

Hoy más necesario que ayer

Leímos, nos indignamos, reaccionamos, fue condenado por el gobierno nacional y todos los sectores políticos del país así como por diferentes referentes sociales; quisimos creer que no era verdad, pero la realidad fue más fuerte. Las declaraciones negacionistas de la Shoá planteadas en Uruguay por el Embajador Iraní no pasaron en la indiferencia. Parafraseando lo manifestado por una sobreviviente, si este señor tanto sabe de lo sucedido en Europa en los años 30 y 40, ahora le toca decir donde están y como murieron las familias de millones de seres humanos que quedaron huérfanas. Sería la obligación, pero no creo. Sabe muy bien lo sucedido. Es totalmente conciente de estar falsificando la historia. Negar un crimen es volver a repetirlo, olvidar a sus víctimas es enterrarlas nuevamente, no hacer justicia es dejar de lado nuestra dignidad.