La confusión justifica el temor y amerita la cautela
Los medios internacionales y los ministerios de Relaciones Exteriores del mundo, parecerían estar imbuidos en un fervor de conversaciones y negociaciones para el próximo 20 de setiembre en las Naciones Unidas. Se trata de la intención mayoritaria de más de cien países de decretar «unilateralmente» el establecimiento de un Estado Palestino. En lo aparente no debería de haber nada de extraordinario al respecto. El pueblo palestino carece de Estado soberano y hay consenso que le corresponde. Lo sostiene históricamente y más que nadie, el propio Estado de Israel. Desde su creación hace más de 60 años. El mismo espíritu se extrapola a la comunidad judía internacional, específicamente sionista e identificada con Israel, ansiosos todos de alcanzar finalmente la paz.