CONTAR EL PROCESO de la Segunda Guerra Mundial puede ser hoy una tarea relativamente sencilla; explicarla, en cambio, demanda un esfuerzo de reflexión sobre un acopio de datos que muchas veces van más allá de la contienda misma. Habrá que tener en cuenta información geográfica, económica, tecnológica y hasta climática o de orden moral, cotejar entre lo posible y lo realizado, entre las causas y las consecuencias, sin que ello signifique negar el relato de la historia como una serie de campañas militares. Sólo de ese modo se podrá responder con solvencia a la pregunta que se plantea Richard Overy, profesor de la Universidad de Exeter, autor de más de veinte obras dedicadas a estudiar la Europa del siglo XX, diez de ellas tomando como tema central esa contienda bélica.