Incidentes en Egipto tensan los vínculos del país árabe con Israel

El ataque a la embajada israelí en El Cairo en la madrugada de ayer, por parte de centenares de manifestantes egipcios, tensa las relaciones entre los dos países. Las protestas dejaron al menos tres muertos y más de un millar de heridos después de que los manifestantes se congregaran ante la Legación israelí y derribaran el muro de unos tres metros que impedía el acceso al edificio.

Las tres culpas.

¿Por qué estoy aquí esta noche? Primero porque ustedes han cometido un exceso conmigo, el cual agradezco. Estoy excesivamente emocionada. Pero estoy también aquí porque un día mi padre, en mi comedor feliz, de mi infancia feliz, comiendo tranquilamente me dijo: ¿Sabes que eres judía? Y yo sabía que no era judía. Sabía que en mi familia nadie era judío e incluso no conocía ningún judío. Así es que le dije no. Y él me dijo sí. Toda persona buena, toda persona digna, toda persona que tenga memoria, valentía y honor, sin duda si ha nacido en Europa, es judía, porque sólo siendo judío uno puede entender lo que significa el dolor de ser judío. Creo que nunca he olvidado esas palabras y creo que tiene algo que ver con ese comedor de mi casa el que hoy, ante ese librero, me haya indignado y le haya increpado.

El oro ensangrentado de los nazis

El rabino Isaac Hintermayer pronuncio el 12 de octubre de 1943 en Auschwitz unas palabras que fueron una sentencia: “Nadie ganará con nuestra muerte y con el criminal Holocausto, la historia tendrá que hacer justicia por el genocidio cometido contra el pueblo judío”. Hicieron falta numerosas pruebas sobre unos hechos que hasta ahora sólo habían denunciado algunos historiadores, el Congreso Mundial Judío y por supuesto las propias víctimas del Holocausto. Los datos demuestran que fueron varios los países que asistieron con los propósitos nazis -Portugal, Turquía, Suecia, Argentina, España y Estado Vaticano- y que la fundamental vía de estas fortunas fue la neutral banca suiza.

Israel y Egipto: maniobrando entre el orgullo y el interés nacional

“Karam”. El orgullo, el respeto, la dignidad, es un tema importante en el mundo árabe. Es una cuestión cultural por la que en ciertos sectores, se considera justificado hasta matar. Una ofensa en público resulta especialmente inaceptable, pero también lo es a puertas cerradas. Cuando hace algunas semanas, autoridades israelíes declararon a los medios de comunicación que el gobierno central en Egipto no controlaba debidamente la situación en la península del Sinaí y que por ende había allí un serio deterioro de la seguridad, Egipto se ofendió. Ministros y comentaristas recordaron a los israelíes que “declaraciones irresponsables no pueden ser aceptadas por El Cairo”.