Amnistía acusa al régimen y al CNT

Amnistía Internacional acusó ayer al régimen de Muamar Gadafi de crímenes contra la humanidad en Libia, al tiempo que acusó también a los rebeldes pro Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano político de los rebeldes, de haber cometido abusos que, en algunos casos, constituyen crímenes de guerra. El organismo expone una serie de ejemplos de violaciones cometidas por el régimen, al tiempo que anota que el CNT no parece dispuesto a responsabilizar a los rebeldes por violaciones de los derechos humanos.

El 11 de septiembre

Si como dice Eric Hobsbawm, el siglo XX concluyó en 1989, con la destrucción del muro de Berlín, la actual centuria se inauguró de la peor manera, en septiembre del 2001, con el atentado contra las Torres Gemelas. En el perdido intermedio, Fukuyama escribió «El fin de la Historia y el último hombre», donde pronosticaba la hegemonía definitiva de la democracia liberal y la vigencia de los derechos humanos, sin desconocer la posibilidad de guerras locales de menor intensidad.

Un serio país de mentira

A 11 kilómetros de la costa oeste de Inglaterra una antigua base militar británica de 500 m² -erigida durante la segunda guerra mundial para servir de defensa ante los alemanes- se ha convertido en símbolo de una utopía por la independencia y autonomía. Primero para la familia de Paddy Roy Bates, un ex integrante del Ejército inglés que en 1967 invadió la base abandonada y un año después la declaró un país independiente porque legalmente estaba afuera de las aguas territoriales de Gran Bretaña. En la actualidad, también lo es para los 39 mil seguidores del perfil de Sealand -como se llama el lugar- en Facebook o para centenares de personas que se apuntan a las conferencias de los representantes del gobierno alrededor del mundo, en las que debaten esta subversiva idea de nación.