Política exterior
Sin mayores debates se consolida una política exterior frenteamplista que pierde sentido de independencia y soberanía nacional, porque el principio de realidad y el interés del país ceden a una visión ideologizada del mundo. Además, ese alineamiento se traduce en decisiones nefastas que rompen con una tradicional y exitosa política exterior de prestigio: da la espalda a Israel, país con el que conservamos estrechos lazos de amistad, frente a los reclamos palestinos en la ONU; y llega al punto de no criticar con dureza declaraciones inaceptables sobre el Holocausto judío de parte de un representante del gobierno de Irán.