«Tras 40 años de ateísmo, Libia será del islam»
Los movimientos islamistas libios empiezan a perder el miedo después de cuatro décadas de clandestinidad y persecución. El régimen fue implacable con ellos, al igual que con el resto de partidos políticos prohibidos por Muamar Gadafi. Miles de personas acabaron entre rejas sin juicio previo y otros optaron por el exilio desde donde regresan ahora a la Libia liberada. La caída de Gadafi les ha abierto las puertas de la vida pública a la que regresan con la intención de orientar los pasos de un nuevo Estado cuya fuente única de jurisprudencia será la «sharía», según anunció el presidente del Consejo Nacional Transitorio (CNT), Mustafá Abdul Jalil, en el transcurso de la Declaración de la Victoria. El proceso de transición política es imparable aunque las autoridades insisten en la necesidad de capturar a Saif El Islam, hijo del dictador, para culminar el proceso.