Presidente sirio está acorralado mientras recrudece la violencia
Al presidente de Siria, Bashar al Assad, le queda muy poco tiempo. Lo dijo en voz alta el ex ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, durante una conferencia sobre la Primavera árabe y lo murmura entre líneas la comunidad internacional. Tiempo, de todas maneras, es lo que más ha tenido la familia Al Assad al frente de Siria, donde gobierna desde hace 40 años. Pero la cuenta regresiva, que comenzó en marzo con las revueltas populares que sacudieron al mundo árabe, se aceleró en los últimos días.