El tunecino que inició Primavera Árabe es la figura 2011 del Times

El 17 de diciembre de 2010, Bouazizi, un vecino de la ciudad tunesina de Sidi Bouzid, desocupado, venía luchando para hacer sobrevivir a su familia con la venta de frutas y verduras en la calle. Pero las autoridades se lo prohibían una y otra vez, en tanto no pagaba lo que se le exigía. Harto Bouazizi se inmoló, incendiando sus propias ropas ante la Intendencia local, en un hecho que fue captado en un teléfono móvil y subido a las redes sociales.

Irán amenaza con bloquear el pasaje de petróleo

Irán puede cerrar fácilmente el estratégico estrecho de Ormuz en el Golfo Pérsico por el que fluye una sexta parte del petróleo del mundo, advirtió ayer un almirante de la Armada iraní. Fue la segunda advertencia de este tipo en dos días. El vicepresidente Mohamed Reza Rahimi amenazó el martes con cerrar el estrecho, lo que interrumpiría las exportaciones de crudo, si Occidente impone sanciones a los envíos petroleros de Irán.

Ejército sirio libera a 755 manifestantes

Quedaron en libertad ayer 755 personas detenidas en redadas del gobierno sirio contra la oposición, mientras observadores árabes recorrían una ciudad en el centro del conflicto. Los hechos de violencia continuaron en varias partes del país. Fuentes activistas dijeron que dos civiles murieron y al menos cuatro soldados fueron asesinados en una emboscada efectuada por un grupo de desertores militares en el sur de Siria.

Se despertaron los escritores franceses

Hoy pretendo hablar de Binet, un escritor que todavía no llega a los 40 años y que fue el ganador del último premio Goncourt a novela debut en 2010. Ahora, a través de la editorial Seix Barral, el libro llega a los lectores hispanos. El título parece que fuera un error, como si el autor se hubiese quedado dormido encima del teclado: HHhH. Basta que leamos la contratapa para darnos cuenta de que se trata de una sigla en idioma alemán, y hace referencia a una frase que se utilizaba en la interna del régimen nazi: «Himmler Hirn heisst Heydrich», que significa «el cerebro de Himmler se llama Heydrich». En la frase están encapsulados dos de los mayores jerarcas del Tercer Reich: uno es Heinrich Himmler, líder del aparato del Partido Nazi y mano derecha de Adolf Hitler; el otro es Reinhard Heydrich, jefe de las temibles SS y gobernador «protector» de Bohemia y Moravia (lo que hoy es la República Checa).