Capturan los rebeldes sirios a decenas de soldados del ejército

En un preocupante síntoma de guerra civil, los rebeldes sirios capturaron ayer a decenas de miembros de las fuerzas armadas cuando tomaron dos puestos de control militar, horas después de que la Liga Arabe anunciara un cauto progreso de una misión para verificar un plan de paz en el país. La oposición al régimen de Bashar al-Assad informó también que desertores del ejército se enfrentaron con las fuerzas de seguridad en otro puesto de control, en el que murieron y fueron heridos un número no identificado de soldados leales al régimen de Damasco.

Liberan a una joven afgana torturada

Una chica afgana de 15 años y cuyos suegros la torturaron con saña a fin de obligarla a prostituirse será enviada a la India para recibir tratamiento médico, dijo ayer un funcionario afgano.
La suegra y la cuñada de Sahar Gul fueron detenidas y la Policía busca a su esposo, dijo el vocero del ministerio del Interior Sediq Sediqi.

El rol de los liderazgos

Yitzhak Rabin fue un militar y político que se enfrentó con dureza a los árabes en general y a los palestinos en particular. Durante décadas fue visto como el «hombre duro» del Partido Laborista israelí. Tanto en el rol de ministro de defensa como en el de primer ministro, no dudó en usar la fuerza cuando lo creyó necesario. En 1976 ordenó una osada operación militar para rescatar un avión que había sido secuestrado por un comando palestino. También usó la mano dura a fines de los años ochenta, para frenar las primeras manifestaciones de la Intifada. Pero, cuando en 1992 Rabin volvió a ocupar el puesto de primer ministro, empleó todo su talento y energía para buscar un entendimiento. De allí surgieron los acuerdos de Oslo, que hicieron posible la existencia de la Autoridad Nacional Palestina. El célebre apretón de manos entre Rabin y Yasser Arafat (dos enemigos de siempre) trajo esperanzas al mundo y les valió a ambos el Premio Nobel de la Paz. Tristemente, también condujo al asesinato de Rabin a manos de un fanático en 1995.

Irán juega con fuego

Los fuegos artificiales fueron sustituidos en Irán por misiles de corto y largo alcance, por misiles terrestres y marítimos. Desde el 24 de diciembre hasta ayer, el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad realizó un cortejo armamentístico en el sur de su país entre el estrecho de Ormuz y el océano Índico, con la finalidad de intimidar a Estados Unidos y a Israel, sus archienemigos. Ahmadineyad demostró en estos días que tiene poderío militar para bombardear Israel y las bases estadounidenses de la región. La guerra táctica, una vez más, es por el petróleo.