El amigo israelí

A pesar de los muchos años que llevo en el tema, aún me sorprende la pregunta. Cada vez que mi nombre o el de algún amigo se asocian a la palabra Israel, ya sea por una charla o un libro, siempre aparece alguien que pregunta ¿por qué? Y por supuesto nunca se trata de una pregunta virgen, nacida al albur de una conversación despreocupada, sino con aire de interrogación acusatoria. Es mentar a Israel, y a algunos se les abre la puerta del infierno, los demonios salen a pasear y todos los tópicos del diccionario de burrilandia caen encima del hereje. Por supuesto aparecerá en la conversación la palabra sionista, lo cual no significa que el susodicho haya oído hablar de Theodor Herzl, ni tenga pajolera del sustrato socialista que palpitó en la creación del sionismo, ni sepa nada de la democracia israelí. Y por no saber ni tan sólo sabe que acusar a alguien de sionista es una simpleza de ignorante.

La Conferencia de la Muerte

20 de enero de 1942. Wansee, un elegante suburbio cerca de Berlín. Allí se reúne un grupo de jerarcas nazis, vinculados al “problema judío”. Los convoca Heydrich, segundo al mando de las SS. Objetivos: 1) comunicar a los presentes que el exterminio de todos los judíos europeos está decidido; 2): anunciar que las SS tendrán a cargo el genocidio. La conferencia dura 88 minutos. Heydrich informa que la “misión” es trasladar al Este a todos los judíos europeos, que pueden –afirma– llegar a 11 millones. Según él, la orden es de Göring. Algo improbable, pues Heydrich sólo reporta a su jefe, Himmler. Y éste sólo reporta a Hitler.

El horror de los 23 argentinos víctimas de los campos nazis

Tatuado su brazo con el número 80.594, el argentino Francisco Gompers decidió su última rebelión. Corría junio de 1945 y la liberación de los campos de exterminio nazi era un hecho. O casi. Pero ese «casi» marcó la diferencia entre la vida y la muerte para decenas de miles de detenidos. Por eso, «Francis» se lanzó a una fuga que terminó bajo las balas de las ametralladoras nazis en Auschwitz. Allí, en el mayor centro de concentración, murieron también sus padres, la porteña Renée Lehman y el belga Sylvian Gompers. Sólo su pequeña hermana, Nicole, integrante de la Resistencia, sobrevivió. Terminada la Segunda Guerra Mundial, se radicó en Israel, lejos de su Buenos Aires natal, con la que, sin embargo, siempre se mantuvo en contacto.

Oposición de Israel va a internas

La jefa del Kadima, Tzipi Livni, principal fuerza de oposición en Israel, anunció ayer que habrá elecciones internas en marzo para definir el candidato que derrote al “gobierno extremista” de Benjamín Netanyahu. A seis años de que el fundador de Kadima, Ariel Sharon, quedara en estado de coma, Livni se enfrenta a dos dirigentes que quieren disputarle la conducción, el ex ministro de Defensa Shaul Mofaz y el ex jefe de Shin Bet (seguridad interna) Avi Dichter.