Jihad “en familia”

En el más amplio informe de prensa sobre el último ataque de terrorismo masivo en Irak, el diario panárabe de Londres “Asharq Alawsat” informó el 28 de enero pasado que un coche bomba estalló en medio de una procesión fúnebre. Es el segundo atentado de este tipo este mes y existen fundadas sospechas de que fue perpetrado por militantes de Al Qaeda para provocar un contraataque de milicias shiítas lo que llevaría una guerra sectaria abierta. Más de 200 personas fueron muertas en diferentes atentados desde que los Estados Unidos se retiraron de Irak el 18 de diciembre. Muchos de los muertos fueron peregrinos shiítas y policías y soldados iraquíes. En un mensaje a sus partidarios, el líder del “Estado Islámico de Irak” la rama iraquí de Al Qaeda, Abu Mohamed al-Adnani, dijo a sus seguidores en un mensaje radial, que no se preocupen por el número de las tropas del gobierno y de sus partidarios shiítas ya que “son solo abejas y moscas”.

Tras la tragedia en el estadio, la guerra se trasladó a El Cairo

Al menos 388 personas fueron heridas ayer en el centro de El Cairo en los enfrentamientos entre hinchas del equipo Al Ahly y miembros de las fuerzas de seguridad, según el Ministerio de Sanidad. Los alrededores de la plaza Tahrir, donde hace un año comenzaron las protestas masivas que derrocaron al régimen dictatorial de Hosni Mubarak, volvieron a ser el centro de las revueltas. Esta vez los enfrentamientos han estado motivados por las acusaciones de parte del mayor partido político de Egipto, los Hermanos Musulmanes, de que las fuerzas de seguridad consintieron la masacre en el estadio de Port Said, en la que murieron el miércoles 74 personas, cuando los «ultra» del equipo local Al Masry, de filiación burguesa y mayoritariamente partidarios de Mubarak, persiguieron a los jugadores y lincharon a muchos de los hinchas del cairota Al Ahly, el equipo más popular de Egipto y el más importante de África, cuyos «ultras» engrosaron las filas de rebeldes que derrocó a Mubarak.

“Es necesario entender de una vez por todas que estudiar el Holocausto no es un problema judío. Es un tema de todos, de la humanidad”.

Al realizarse la semana pasada una sesión especial de la Comisión Permanente del Parlamento con motivo del Día Internacional de Recuerdo del Holocausto, resurgió un tema que ya tiene unos años, pero que aún no se ha concretado: la exhortación a que el estudio de la Shoá sea incluido en el sistema de enseñanza nacional. Conversamos al respecto con la diputada Verónica Alonso del Partido Nacional, que tiene muy claro qué lecciones deben extraer los ciudadanos del mundo en general, también en nuestro país, del conocimiento de la historia.

Sin precedentes

Uruguay fue a la cabeza. Actuó con altura. Estuvo al frente. Uruguay, que nos conste, fue el único país del mundo que con motivo del Día Internacional de Recuerdo del Holocausto, transmitió cadena nacional sobre la fecha. Ojalá nos equivoquemos y haya habido otros. Creemos que no. Y eso quedará siempre con nosotros. El Ministro de Educación Profesor Ricardo Ehrlich apareció en pantalla y recalcó lo inadmisible de la negación del Holocausto. Lo vimos como un mensaje claro, importante, terminante, con gran significado en tiempos en los que hay aún quienes osan minimizar y relativizar la tragedia o hasta alegar que nunca ocurrió. No sabemos si el ministro pensó en el Presidente de Irán cuando habló al respecto.Pero nosotros sí pensamos..y no podemos dejar de combinar ambas cosas.