De tal padre, tal hijo: un axioma inevitable en Siria
Ver al ejército sirio bombardeando el poblado sirio de Homs para sofocar la rebelión contra del régimen de Bashar Assad equivale al refrito de una película realmente mala que protagonizó el padre de Bashar, Hafez, exactamente hace 30 años. Lo sé. Yo vi la original.
Era abril de 1982 y yo acababa de llegar a Beirut como reportero del New York Times. Rápidamente oí historias aterradoras sobre una insurrección que había ocurrido en febrero en Hama, encabezada por la Hermandad Musulmana de Siria. Se decía que el presidente, Hafez Assad, había aplastado la rebelión bombardeando barrios enteros de Hama y luego dinamitando edificios, algunos con residentes aún en el interior. Ese mayo, obtuve una visa para Siria, justo al tiempo que Hama acababa de ser reabierta. El régimen sirio estaba «alentando» a los sirios a que condujeran a través de la destrozada ciudad y reflexionaran sobre su significado. Así que me fui en taxi.