Un imán aconseja pegar y aislar a las mujeres de conducta “desviada”
Abdeslam Laarusi, el imán marroquí que dirige la mezquita de Terrassa —una de las más grandes de Cataluña—, aprovecha el rezo masivo de los viernes para aleccionar a sus fieles, más de 1.500, sobre la mejor forma de agredir a sus esposas cuando estas se portan mal. La fiscalía ha abierto una investigación contra él por incitar a la violencia y la discriminación contra la mujer, en un caso que guarda un claro paralelismo con el del imán de Fuengirola que, en 2004, fue condenado a más de un año por un hecho similar. Laarusi se ampara en el Corán para explicar, durante la plegaria, que los musulmanes deben “corregir” con actos de violencia física y psíquica las conductas “desviadas” de sus mujeres.