En busca de nuevos mercados, las tecnológicas israelíes miran a la región
Sentado en la sala de reuniones de una Pyme en las afueras de Tel-Aviv, Shaul Eitan, un ingeniero electrónico de 34 años, habla de tecnología y negocios en familia. Qcore Medical, de la cual es vicepresidente de marketing, es una empresa que compró su padre, Boaz Eitan, doctor en física aplicada y ex piloto de la Fuerza Aérea, que fabrica dispositivos para la infusión de medicamentos. El mercado mundial para el producto que fabrica Qcore es de 4.400 millones de dólares. «Tenemos muchas patentes y creemos que podemos innovar en un mercado que no innova», explica Eitan hijo.