Entre la religión y la vida misma

Israel/Canadá/Alemania/Francia 2011. Título original: Mabul. Dirección: Guy Nattiv. Libreto: Noa Herman-Herzberg, Guy Nattiv. Fotografía: Philippe Lavalette. Música: Patrick Watson. Actores: Ronit Elkabetz, Tzahi Grad, Yoav Rotman, Michael Moshonov, Noa Barkai. Una película que puede demandar paciencia, especialmente por lo lento de algunas de sus escenas, y por lo que puede demorar el espectador en involucrarse en la trama. Pero una vez instalado en la ficción, cierto sector del público seguramente disfrutará de esta historia dura y entrañable. El protagonista es un chico judío próximo a los 13 años, que se prepara para su Bar Mitzva en medio de un clima lleno de complicaciones.

Cómo se construyó Israel

Los sionistas robaron suelo palestino: ése es el mantra que tanto la Autoridad Palestina como Hamás enseñan a su descendencia y propagan en sus medios de comunicación. Esta reclamación tiene enorme importancia, como explica Palestinian Media Watch: «Presentar la creación del Estado israelí como un acto de robo y su constante existencia como una injusticia histórica constituye la base central del no-reconocimiento del derecho de Israel a existir por parte de la Autoridad Palestina». La acusación de robo también mina la posición de Israel a nivel internacional. ¿Pero es cierta esta acusación?
No, no lo es. Irónicamente, la construcción de Israel representa la inmigración y la creación de un Estado más pacíficas de la historia.

Otra revolución

El gran interrogante es si los comicios que se celebran en Egipto nos mostrarán resultados semejantes a los vistos en Túnez y Marruecos. Al margen de lo que suceda, es posible proyectar que después de las elecciones se formen coaliciones para fortalecerse en el poder. Pero si perdurara la violencia callejera, las autoridades militares disponen aún del poder necesario para anular los resultados. Si las cosas se desarrollan como es debido para las autoridades militares, el país podrá mantener cierta calma, pero esto no sucederá si quienes ganen intentan enfrentarse con el poder militar.

El ángel de Varsovia

Las guerras son caldo de cultivo en el que fermentan los más bajos instintos y también los sentimientos más nobles y altruistas del ser humano. La Segunda Guerra Mundial cuenta con su retablo de monstruos sanguinarios, y de héroes tanto militares como civiles, capaces de impresionantes gestos y gestas que han dejado huella en la memoria colectiva.
Oskar Schindler, el personaje que inspiró la película de Spielberg, y Ángel Sanz Briz, conocido como el Ángel de Praga y sobre el que también se hizo filme, son dos buenos ejemplos del rostro más humano en medio del horror. Ambos desafiaron al Tercer Reich y salvaron la vida a miles de judíos. Junto a ellos y en lugar de honor merece estar Irena Sendler, una trabajadora social del Ayuntamiento de Varsovia que realizó la proeza de salvar a más de 2.500 niños judíos del guetto polaco.