La guerra del terrorismo chií
Dieciocho años después del ataque terrorista contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, cuya autoría se atribuye a un joven militante de Hezbollah, organización patrocinada por la República Islámica de Irán, y en el que murieron ochenta y cinco personas, un terrorista suicida vinculado a la misma se inmoló en el interior de un autobús que transportaba turistas israelíes en el aeropuerto de Burgas, Bulgaria, asesinando a cinco pasajeros israelíes, entre ellos una mujer embarazada, al conductor del vehículo y al guía turístico, ambos de nacionalidad búlgara.