Las manos maravilla

Cuatro músicos de excelencia llegan a Montevideo desde Israel y Rusia invitados por los Amigos de la Universidad de Tel Aviv en Uruguay para sorprender con su arte pero también con un show donde la destreza y la sincronía cautivarán a la audiencia. Sentados frente a uno o dos pianos, a cuatro, seis y ocho manos, el maestro israelí Tomer Lev, acompañado por pianitas virtuosos, los rusos Berenika Glixman y Daniel Borovitzky, y el israelí Gilad Yuval se presentarán el jueves 9 a las 20.30 hs. en el Auditorio Nelly Goitiño del Sodre para el espectáculo “Multiplano”, en el que se interpretarán obras de Aryeh Lavanon, Chaikovsky, Jhann Sebastian Bach, Francis Poulenc, Maurice Ravel, Bedrich Smetana y Gioachino Rossini.

Diálogo posible y necesario: las relaciones entre Brasil e Israel

Es creciente el interés de los estudiantes de Relaciones Internacionales brasileños por los conflictos de Medio Oriente, en particular por la cuestión árabe-israelí. Creo que guarda relación con el protagonismo que Brasil ha logrado en los asuntos globales en la última década. Sin embargo, este interés parece más vinculado con el estudio del conflicto per se que por algún deseo de transformarlo. La pregunta esencial a nuestros «internacionalistas», ?Cómo puede la diplomacia brasileña ayudar en la resolución del impase histórico entre Israelíes y Palestinos? Simplemente no es hecha.

El silencio de Munich 72

Los Juegos Olímpicos, dijo Jacques Rogge en la ceremonia de apertura del viernes pasado, hablan de «honor», «dedicación», «compromiso», «respeto», «ejemplo», «armonía» y «paz». Por eso, tal vez, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) sintió deseos de abandonar la Villa Olímpica cuando se enteró de la matanza de once entrenadores y atletas israelíes en los Juegos de Munich 72. Así lo hicieron todos los filipinos, trece atletas noruegos y seis holandeses. «Si alguien es asesinado en tu fiesta, no sigues con la fiesta. Me voy a casa», dijo el atleta holandés Jos Hermens. Pero Rogge, regatista como su padre y que asistía a su segunda cita olímpica, pensó que abandonar era darle la razón al terrorismo.