Ana Olivera, Israel y Villa Dolores
Una cosa que me maravilló especialmente en Raanana, que sí o sí tiene que estar en el Parque de la Amistad, es el “laberinto de cuentos”. Ese laberinto es una instalación en la que se puede circular con silla de ruedas, que permite que una persona ciega pueda seguir el cuento por el tacto porque en las paredes están en relieve las imágenes de lo que se está contando…