La noche. El alba. El día (fragmento)
No lejos de nosotros, de un foso subían llamas, llamas gigantescas.
Estaban quemando algo. Un camión se acercó al foso y descargó su carga: eran niños. ¡Eran bebés! Si, los vi, con mis propios ojos los vi… Niños entre las llamas (¿Es asombroso si desde entonces el sueño huye de mis ojos?)