Homofobia en África
Unos años atrás, la revista Rolling Stone de Uganda (no relacionada con la homónima norteamericana) publicó una lista con los nombres y fotografías de cien presuntos o reales homosexuales en el país africano e instó a la población a que los ahorcara. Ello desencadenó una feroz persecución contra los sujetos listados; uno de ellos, David Kato, fue asesinado a martillazos. Este año, otro periódico ugandés, Red Pepper, repitió la nociva idea y publicitó los nombres de doscientos homosexuales. En Sierra Leone, George Freeman debió pasar a la clandestinidad luego de que un diario local publicara su foto junto a un artículo suyo que él había escrito para una revista extranjera acerca de su homosexualidad. Tras recibir mensajes de textos amenazantes decidió esconderse en un hotel afuera de la capital, pero en el camino fue reconocido por dos ciclistas que lo atacaron. Freeman logró escapar y los agresores dejaron una nota en el interior de su coche: “Los conocemos, iremos por ustedes malditos homosexuales”. En Camerún, en el 2011, el activista gay Roger Mbede fue enviado a prisión por haber enviado un mensaje de texto a otro hombre que decía “estoy muy enamorado de ti”. Fue liberado debido a la indignación mundial suscitada pero murió unos pocos años después, a los treinta y cuatro, de una hernia que generó durante el encarcelamiento. En Senegal, tumbas de homosexuales fueron profanadas.