¿Así que el tema era Israel?

El terror desatado por el llamado “Estado Islámico” así como las acciones llevadas a cabo por otros grupos fundamentalistas en Siria, Líbano, Egipto y otras áreas del Cercano Oriente, dan cuenta de cuán simplista y prejuicioso es centrar la cuestión de esa región del mundo en Israel, que no hace más que defender a su pueblo y, con ello, los valores de Occidente.

Israel y la libertad

Israel no tiene constitución. Es un estado laico donde se respeta la separación de la religión del estado. Pese a su laicidad, la ética y la moral que orientan al país y a los judíos en general están basadas, fundamentalmente, en las enseñanzas de la Torá entregada a los judíos hace más de 3000 años.

Un oasis de esperanza

Aquí, en el hospital Wolfson de Holon, nadie habla de guerra. Ni siquiera cuando suenan alarmas que indican buscar refugio de cohetes que en un minuto pueden impactar. La preocupación y la angustia están presentes por cierto, pero van de la mano de una profunda esperanza, ese sentimiento que embarga a todos los padres del mundo, sea cual sea su origen, credo, nacionalidad y color, cuando sus hijos sufren una dolencia mortal pero les surge la posibilidad de salvarles la vida.