EE UU paga la pensión a varios nazis que dejaron el país voluntariamente

Jakob Denzinger es un antiguo guarda del campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz (Polonia). Tiene 90 años y vive en su Croacia natal. En 1989 abandonó voluntariamente Estados Unidos al que había llegado tras la Segunda Guerra Mundial, pero hoy sigue cobrando una pensión de jubilación que le paga EEUU. Recibe alrededor de 1.500 dólares (1.170 euros) al mes -casi el doble del sueldo promedio de un trabajador croata-, fruto de su contribución al fisco estadounidense. Denzinger no hace nada ilegal: se beneficia de que ninguna ley establece que un delincuente que no ha sido expulsado formalmente de EE UU tenga que dejar de recibir ayudas del sistema de Seguridad Social.