La lista de demandas e iniciativas del mundo musulmán en Francia y en otras naciones de Europa es larga y verdaderamente aberrante, resulta difícil mantener el tejido social de una sociedad moderna que se preocupa de ser democrática y multicultural. En el entorno de antisemitismo y antiisraelismo, Canadá es el primer país que firma un Protocolo para combatir estos fenómenos. El Protocolo denominado de Ottawa (PO) reconoce que el antisemitismo representa “una percepción diabólica” y una amenaza global para el pueblo judío, para el Estado de Israel y para todos los Estados libres y democráticos. El Primer Ministro de Canadá, Stephen Harper, añadió que el PO también esta dirigido a los “que nos odian y quieren destruirnos; y ello no será tolerado en Canadá”.