Carta pública a Ana Olivera
Me dirijo a usted como mujer uruguaya y frenteamplista de toda mi vida. La última semana pasé por la calle Ejido de la IMM y vi una exposición sobre Irán que me causó una profunda indignación. Que la IMM haya presentado esta exposición, me hace sentir vergüenza que usted como mujer permita que exponga un país donde la mujer no tiene ningún valor como persona. Un país donde si el marido u los hombres de la familia consideran que ella miró a los ojos a un hombre que no sea su esposo o cualquier cosa que consideren una “ofensa”, tienen derecho a lapidarla (matarla a pedradas) solo por su condición de mujer pierde la vida. Un país donde los homosexuales son colgados en las plazas públicas solo por su condición y donde los opositores que no consiguen abandonar el país, son perseguidos, torturados y asesinados a mansalva por opinar diferente.