Bibi, de nuevo
A pesar de que la política interior israelí es muy compleja y que es difícil, en la distancia, conocer los matices, todo el mundo sabe qué se debe votar en Israel, quién es el bueno y quién el malo y quién llevará la paz a la zona. Como ocurre siempre que le ponemos una kipá a la noticia, cualquiera es especialista en esa realidad tan endiablada, es igual que lo suyo sea hacer pan, reparar coches o informar de los deportes. Y, por ende, saben lo que hay que hacer en Israel, aunque del resto del mundo no tengan ni idea.