Judías en España: de la sinagoga al net-working

Son una minoría en España, se integran fácilmente en la sociedad y viven su religión de forma silenciosa, sin apenas hacer alarde de su identidad. A pesar de que constituyen una parte importante de la Historia de España, la suya es una comunidad que, por precaución y seguridad, apenas exhibe signos religiosos y celebra sus costumbres de puertas adentro, lo que los convierte en grandes desconocidos. Hablamos de los judíos que, antes de que fueran expulsados por los Reyes Católicos, llegaron a conformar el 10% de la población y que en la actualidad solo alcanzan el 0,1%.

Los piratas judíos del Caribe

Cuando era un niño de tan solo diez años, mi pasatiempo favorito era imaginarme historias fantasiosas donde yo mismo era el protagonista principal. Al conocer las tremendas peripecias de mi pueblo judío durante y luego de la expulsión de España en 1492, los tormentos del exilio para algunos y las torturas de la Inquisición para otros, provocaban en mi sentimientos de bronca contra esa Corona Española que por un lado esclavizaba y exterminaba a los indígenas americanos y por otro robaba las grandes riquezas de oro y plata del nuevo continente conquistado. Pasaron más de cuarenta y cinco años y mis fantasías quedaron escondidas en algún rincón de mi mente pero de pronto por esas extraordinarias casualidades o causalidades de la vida llega a mi conocimiento la existencia de un nuevo libro del escritor estadounidense Edward Kritzler: «Piratas judíos del Caribe».

Arte e industria de la memoria

El gran dictador. La temprana visión de los aliados, según Chaplin. Una sátira al Führer, cuando aún no se había desencadenado por completo el genocidio. Bastardos sin gloria. Quentin Tarantino y toda la licencia ficcional para dar otro desenlace a la Segunda Guerra. La vida es bella. El italiano Benigni convierte la ficción en un tema propio también del campo de exterminio. La lista de Schindler. Spielberg antepone el tratamiento ficcional, pese a la mímesis con los documentales, para lograr una lectura eficaz pero simplificadora.

Recuerdos del horror nazi

Al nacer, en un barracón de Auschwitz, Angela Orosz pesaba un kilo. Estaba tan débil que no lloró; eso le salvó la vida. Ahora, con 71 años, tomará la palabra ante la Justicia alemana para “mantener viva” la memoria de las víctimas del Holocausto.