El Estado Islámico se enfrenta a la bancarrota
Las principales fuentes de financiación con las que el EI mantiene su maquinaria bélica, se encuentra severamente dañada. Tal vez el dato que pone de relieve la gravedad de la situación financiera del EI es el cambio sustancial en el régimen de castigos impuesto en Mosul. En la tercera ciudad de Irak, los detenidos por la policía religiosa pueden evitar las fustigaciones pagando una multa en dólares. En Faluya, los familiares pueden obtener la libertad de un prisionero pagando 500 dólares, y salir de la ciudad entregando a los terroristas 1.000 dólares.