El zapato, el burro y los caníbales judíos: Vida y obra de un palestino rebelde

“Es un traidor con clase,” apunta un activista del movimiento BDS mientras explica las acciones de Bassem Eid, el defensor por los derechos humanos de los palestinos, quien se ha convertido en una voz contundente contra del movimiento BDS. Esta no es la primera vez que Eid ha sido llamado traidor, pero su trayectoria, mucho más conocida para sus compatriotas palestinos que por el Occidente, desmiente tales epítetos.

Los pagos de la muerte

No sería lógico esperar ni pretender que los palestinos analicen su conflicto con Israel en los mismos términos que lo hacen los israelíes. Ni viceversa. En las narrativas y percepciones de la situación, entran no solamente los hechos tal cual ocurrieron en la realidad, sino también su interpretación, en lo cual inciden experiencias personales, cultura, idiosincrasia de cada pueblo. Pero hay cosas que no se pueden comprender, que no deben ser comprendidas ni respetadas con ningún tipo de consideración. Presentar como héroes imitables y ejemplares a quienes asesinaron civiles inocentes, es pecaminoso. Y pagarles premios a ellos y sus familias, por haber matado, es una aberración.

El ‘apagón’ moral de la izquierda ante el islamismo

Nada tiene tantos puntos ciegos como la indignación de la izquierda. Su conciencia es un coche que van aparcando por ahí a base de abolladuras. En su panóptico exclusivo de los derechos humanos, tan bien surtido de espejos retrovisores y de alertas acústicas, Palestina, Venezuela, Cuba o Irán son algo así como el bolardo impasible que les machaca la carrocería. La ejecución de Mahmoud Ishtiwi por sus correligionarios de Hamas representa la última evidencia de esta forma tan loca que tienen de conducir por la vida.