De horrores y Derecho

Estábamos sumidos en el horror por el vaciamiento de conciencia de los unos y conmovidos por lo desgarrador de la batalla que libran los otros, cuando nos atravesó el corazón otro atentado -esta vez sangriento- dirigido contra el Derecho: el apuñalamiento en Paysandú de un hombre, por la única causa de ser judío.

Todos somos todos

“Con profundo dolor, hago llegar a usted y a la familia de David Fremd, mis más sinceras condolencias”, expresó el presidente Tabaré Vázquez en una carta dirigida a Sergio Gorzy, presidente del Comité Central Israelita del Uruguay (CCIU), y a los familiares del comerciante judío asesinado el martes en Paysandú.

La indiferencia mata

Héctor Paladino vivía en la esquina de Gonzalo Ramírez y Barrios Amorín y en el frente de su casa, en la segunda mitad de los años 80, había una bandera del Tercer Reich. Miles de personas vieron la bandera durante los muchos días que estuvo orgullosamente expuesta. El 21 de diciembre de 1987, el neonazi Paladino pasó a hechos mayores y salió a la calle dispuesto a llevar a la práctica sus ideas. Ahora la historia ha vuelto a repetirse con la injusta y gratuita muerte de David Fremd en Paysandú.