Antisemitismo: una constante

El asesinato del comerciante judío sanducero David Fremd, un hombre apreciado y miembro destacado de su localidad y su colectividad, constituye un acontecimiento lamentable y preocupante. Si bien en cierto modo fue inesperado, por su ocurrencia en una ciudad relativamente pequeña que podría pensarse a salvo de los grandes conflictos que sacuden a la humanidad. Por más que hoy sabemos que no existe rincón del globo, por más idílico y alejado que parezca, a salvo del antisemitismo, una práctica bárbara que se renueva al ritmo de los tiempos. Un monstruo en transformación incesante que no reconoce continentes, culturas o ciudades.

Todos somos comerciantes, sanduceros y judíos

A estas horas vivimos la conmoción por el asesinato a cuchillazos de un comerciante judío en Paysandú. Alguien me dijo ayer «¿y por qué te conmueve tanto si no sos judía, no sos sanducera, ni lo conocías?». Pensé casi toda la noche en esto. En por qué me conmueve. Y por qué creo debería conmover a los 3 millones y medio de habitantes de este país.

Antrop. Daniel Vidart sobre el asesinato de David Fremd

A propósito del asesinato de David Fremd en mi Paysandú natal, me acaba de enviar un amigo catalán esta página escrita hace algún tiempo por Pilar Rahola. En ella la escritora española y ex diputada comenta una notoria acción sangrienta contra los «Cruzados de Occidente,» Los hechos son tenaces: están más allá de las palabras y contradicen lo que muchos, aquí y ahora, consideran que no denunciar y condenar estas atrocidades es políticamente correcto. Juzguen ustedes.