Película reaviva el debate sobre Céline, el controvertido escritor francés antisemita
En diciembre de 1945, Louis-Ferdinand Céline no sólo era uno de los escritores más grandes de Europa, también era uno de los enemigos más famosos de la Francia de posguerra. Después de haber escrito Viaje al fin de la noche (1932), una de las novelas capitales de la literatura francesa, el autor no encontró mejor idea que desatar su antisemitismo arrebatado en tres panfletos infames: Mea culpa (1936), Bagatelas para una masacre (1937) y La escuela de los cadáveres (1938), en los que, lejos de todo afán poético, escribió frases como ésta: «Los judíos, racialmente, son monstruos, son híbridos, lobos cazadores que deben desaparecer».