La situación de las abejas de todo el mundo
no es nada dulce. Su número está disminuyendo dramáticamente debido a un
problema llamado colapso de colonias (CCD por sus siglas en inglés) por razones
que no son del todo entendidas.
A pesar de eso, la población de abejas en
Israel se mantiene estable.
Las abejas juegan un papel fundamental en
la agricultura con la polinización de plantas y frutales. Israel ha tomado
medidas para garantizar que la población no caiga más de un 10% cada año, en
comparación con la de Estados Unidos, que disminuye entre el 30 y el 50%. El
problema es tan grave allí que desde el 2008 la compañía de helados Häagen-Dazs
ha donado un millón de dólares para hacer investigaciones sobre éste. El
presidente Obama, por otro lado, ha iniciado una campaña nacional para promover
la salud de las abejas.
“Intentamos todo tipo de cosas”, dijo el
director ejecutivo del Consejo de la Miel de Israel, Hertzel Avidor, a
ISRAEL21c. Entre lo que está haciendo la organización es apoyar investigaciones
sobre CCD desde todos sus ángulos biológicos y botánicos, que incluyen
fortalecer el sistema inmune de las abejas y desarrollar plantas ricas en
néctar.
La
organización ayuda a los aproximadamente 500 apicultores de Israel a
poner en práctica innovadoras técnicas para mantener un total de 110.000
colmenas. (Una leve reducción en el número de abejas no afecta al suministro de
miel en el país porque cada año se agregan más colonias para compensar la
pérdida. El clima es la variable principal para alcanzar un rendimiento anual
de 3.000 toneladas, dijo Avidor).
El primer paso para evitar el CCD es seguir
las directrices del Ministerio de Agricultura para erradicar un parásito
conocido como Varroa, considerado como la causa principal de aquél.
Otra estrategia importante para mejorar la
salud de las abejas y obtener una miel más sabrosa son las 80.000 a 100.000
semillas –especialmente de eucaliptos– que se siembran cada año para darles una
dieta variada y abundante en todas las estaciones del año, a pesar de que
muchos tierras son ahora destinadas para la construcción.
Las semillas son donadas por los viveros de
Keren Kayameth LeIsrael-Fondo Nacional Judío (KKL-JNF).
Verdor, abejas y miel
El sembrado de algunas semillas cumple con
un doble propósito. El Consejo de la Miel trabajó con el Ministerio de Defensa
para plantar eucaliptos en las fronteras con Gaza y Siria, por ejemplo, no
solamente para alimentar a las abejas sino a la vez proteger esas zonas de
fuego enemigo. “Es una iniciativa en la que todos ganamos”, dijo Avidor.
Aviv Eizenband, director de forestación y
de desarrollo profesional en el Servicio Forestal de KKL-JNF, habló a ISRAEL21c
de otra iniciativa beneficiosa.
“Debido a que las áreas abiertas se han
reducido en la última década, nos hemos encontrado con menos territorio para su
forestación. Los apicultores tienen la tierra, pero no las suficientes flores y
arbustos para atraer a las abejas. Así que desde hace 15 ó 20 años cooperamos
con organizaciones como el Consejo de la Miel para desarrollar un Israel más
verde y ayudar a los apicultores a atraer a las abejas al mismo tiempo”, dijo
Eizenband.
“Todos nos beneficiamos: tenemos árboles,
las abejas tienen flores y los apicultores extraen miel”.
Los apicultores dicen que el efecto de este
proyecto es revolucionario. En el pasado necesitaban repartir las colmenas por
varias partes del país para sacar el máximo provecho a las áreas de
alimentación, lo que tuvo como consecuencia robos y elevados costos de
transporte. Las abejas están ahora mejor protegidas porque están cerca.
Y gracias a las especies que florecen en
invierno donadas por KKL-JNF, los apicultores alimentan las abejas muy pocas
veces con agua azucarada durante los meses fríos, lo que es costoso, no muy
saludable y no produce la mejor miel.
“No hacemos investigaciones sobre abejas,
pero siempre estamos buscando qué plantas y árboles son los que más les gustan,
y trabajamos con investigadores para encontrar soluciones, pues abejas y
plantas están directamente conectadas”, dijo Hagay Yavlovich, director de la
división de viveros y semillas de KKL-JNF.
Conocimiento compartido
Con financiación del Consejo de la Miel de
Israel, KKL-JNF publicó recientemente una versión en inglés de su catálogo de
semillas de plantas ricas en néctar para las abejas. Eizenband dijo que hay
mucho interés entre profesionales de otros países que han visto las
presentaciones sobre el tema que Israel ha hecho en conferencias
internacionales.
El catálogo lista muchas variedades de
eucaliptos, así como de árboles y arbustos como tamariscos, árboles de fuego,
fresnos, palos de rosa y magnolias.
El sabor y la textura de la miel varían
según el tipo de flor de la que las abejas recogen el néctar, y la mayoría que
se vende en Israel contiene una mezcla que de naranja, ciruela, eucalipto,
za’atar, aguacate, algarrobo y tomillo.
Yavlovich entrena a apicultores israelíes y
extranjeros sobre qué variedades plantar y cómo adaptar las siembras para
alimentar a las abejas a lo largo del año.
Los investigadores del Instituto Nimbkar de
Investigación Agraria, en India, hicieron dos visitas al Centro Nacional de
Semillas de KKL-JNF en Beit Nehemia, en noviembre pasado y este agosto, para
aprender cómo plantar eucaliptos y plantas de floración para mejorar la
producción de miel. El KKL-JNF ha enviado también plantas de semillero a
apicultores de Jordania.
Yavlovich dijo que una de las causas del
CCD es la dieta monótona de las abejas. “En la zona central de Kansas [en
Estados Unidos], por ejemplo, las abejas sólo disponen de campos de soja y
maíz, lo cual no es bueno. Asumimos que al darles a las abejas una variedad de
flores éstas se fortalecen y tenemos menos problemas con el CCD que en otros
países”.
Los estadounidenses se asombraron al ver
que los apicultores israelíes reciben plantas y árboles ricos en néctar
gratuitamente.
“En otros países se le pide a la gente que
planten árboles, pero no conozco ningún otro país en el que se los regalen”,
dijo Yavlovich.
Así salva Israel a las abejas
04/Nov/2016
PorIsrael, Por Abigail Klein Leichman