Alerta justificada

13/Feb/2015

Uypress, Ana Jerozolimski

Alerta justificada

La opinión pública nacional está conmocionada desde hace casi una semana, como no podía ser para menos, por el caso del diplomático iraní que un diario israelí dijo había sido expulsado de Uruguay por su supuesto involucramiento en la colocación de una carga explosiva sin detonador, cerca de la embajada de Israel.
Como es bien sabido, el comunicado oficial que los ministerios de Exteriores y del Interior publicaron el viernes pasado sobre el tema, indicaba que no se había expulsado a nadie, y que cuando el Canciller Almagro pidió explicaciones a la embajada de Irán sobre el diplomático en cuestión, filmado frente a la embajada de Israel, se le respondió que días antes había partido de Uruguay.
No tenemos elemento ninguno para afirmar que ese diplomático, Ahmat Sanatgol, era culpable de algo, que mintieron sus colegas en la embajada cuando dijeron que estaba en la zona de la embajada israelí porque iba al médico cerca y que lo captaron varias veces pasando por allí porque no encontraba estacionamiento. Quizás todo sea verdad.
Pero es inevitable pensar en la otra opción…por el simple hecho que es bien sabido que en diferentes partes del mundo, embajadas de Irán sirvieron a propósitos, digámoslo delicadamente, nada diplomáticos, como parte de la infraestructura necesaria para la perpetración de diferentes atentados. Sin ir más lejos, está el caso de la AMIA, en el que el agregado cultural en Buenos Aires, Mohsen Rabbani, fue clave en la preparación de la explosión. Y no podemos dejar de recordar que él mismo, según lo que había afirmado el Fiscal Alberto Nisman que investigó el atentado, había estado en una casa en la avenida Rivera, en Montevideo, en la que se ocupó del tema. O sea: parte de la preparación del atentado contra la AMIA, fue en Uruguay.
En una entrevista concedida por el Ministro de Relaciones Exteriores Luis Almagro al periodista Ignacio Alvarez en el programa «Las cosas en su sitio» , de Radio Sarandí, al preguntársele por qué Cancillería no había informado públicamente sobre la salida del funcionario iraní, Almagro respondió: «Es como funcionan… cada vez que llamas a un embajador para retarlo o cada vez que tenés que resolver una crisis… El otro día hablábamos con (Luis) Porto de los 200 logros del ministerio, el libro que sacamos, y ahí no constan los penales que atajamos».
No sabemos si los «penales» a los que se refirió el Canciller Almagro, venían con pelota iraní. Pero la barrera, claro está, debe ser firme y segura, para garantizar que no crucen el arco. «Toda prevención es poca», dijo el Ministro, en lo que interpretamos -a nuestro libre juicio- como expresión de cierta desconfianza en la explicación que se le dio.
El hecho que unos días más tarde se detectó a sirios intentando entrar a Uruguay con pasaportes israelíes falsos, y que días antes otros habían estado y tras dos días partieron a España, también con pasaportes falsos, agregó una señal de alarma.
Es natural sentir la necesidad de estar alertas.
Por algo el propio Almagro, cuya cercanía con Irán-donde tuvo hace muchos años su primer destino diplomático- es conocida , fue categórico, en diálogo con Radio Sarandí: «Nuestro diálogo con Irán, respecto a su vinculación o no con el terrorismo, para nosotros pasa esencialmente por la necesidad de que el gobierno iraní coopere con la justicia argentina en el caso AMIA. Como esa cooperación no se ha dado, no estamos en condiciones de decir que ustedes no tienen nada que ver. El día que ustedes cooperen, entonces yo limpio este caso».En lo que el Canciller se equivocó, fue en alegar que «tras 20 años, con los mejores servicios de inteligencia del mundo investigando, no hay indicios firmes de la participación iraní en ese caso», en referencia a la AMIA.
En marzo del 2012, entrevistamos al Fiscal Alberto Nisman, quien comenzó diciéndonos que «los culpables del atentado contra la AMIA no están presos porque hay un Estado absolutamente emparentado con el terrorismo, que comete actos de terrorismo.-esto está escrito y probado-que protege a los terroristas, los apaña, no los entrega, y además, provocativamente, les da a determinadas personas cargos con inmunidad diplomática para no entregarlos». Se hablaba, claramente, de Irán. » En la AMIA lo hemos visto con gran claridad».
Agregó que es «absolutamente» seguro que Irán tiene un mecanismo destinado a organizar atentados en el exterior. Y entró en detalles: «Tal como se venía sosteniendo, dentro de la guardia de los «Pasdaran» hay un grupo élite que se llama «Al Quds» que está destinado exclusivamente a organizar y realizar atentados terroristas en el exterior, no dentro de Irán. En su momento el que estaba a cargo es quien es hoy Ministro de Defensa de Irán., Ahmad Vahidi. El fue quien tuvo el trato con Imad Mughniye, jefe de operaciones de Hizbala, de toda la parte operativa de la implementación. Ellos son los que acuerdan toda la parte operativa, si el inmolado entra por la triple frontera, si el grupo de apoyo entra con Ezeiza. Todo lo que se planifica, lo hace «Al Quds» con Mughniye».
Por todo esto, y mucho más…es cierto que la cautela nunca será exagerada. Es imprescindible. Es clave para atajar un penal.