Agarrate Catalina en el Solís a beneficio del Área de Discapacidad de la Kehilá

21/Jul/2014

Por Karina Arlin (COPREDI, CCIU)

Agarrate Catalina en el Solís a beneficio del Área de Discapacidad de la Kehilá

En unos meses se viene la
segunda parte de la gira internacional de Agarrate Catalina, que incluye una
actuación en Tel Aviv el 3 de setiembre y probablemente una segunda. Pero antes
de despedirse volverán a actuar en Montevideo: este martes a las 19hs en el
Teatro Solís traerán su espectáculo El Viaje en una versión renovada. Esta vez
será a beneficio del Área de Discapacidad de la Kehilá.
Todo esto nos sirvió como
excusa para conversar con Yamandú Cardozo, integrante, director y fundador de
Agarrate Catalina.
P: ¿Cómo vivieron la gira
internacional de la murga?
R: Fue precioso el
ejercicio de desesperarse por la comunicación, sin que esa desesperación
traicione la real sustancia del espectáculo. Ese desafío nos encantó a todos,
no solo a los que escribimos o a los que arreglan la música o a los que hacen
la puesta en escena. A la murga le entusiasmó mucho y le agarró el gusto a esta
vocación por comunicar tras su mayor esfuerzo. También la gente se entusiasmó
mucho cuando llevamos el pique que robamos de las óperas y tradujimos la murga
en simultáneo, mientras estábamos cantando la gente podía leer. Fue buenísimo
para mí juntarme con los traductores de japonés para discutir sobre las
metáforas y ver cómo y desde dónde ellos recepcionaban nuestras imágenes, con
esto tan uruguayo que tiene la murga de la pluma, pero también del ojo, nuestra
manera de ver el mundo más allá de las temáticas que tocan las murgas que
siempre han sido muy uruguayas. Hay una manera de ser muy uruguayos desde la
mirada, una manera de contarnos como pueblo, como sociedad histórica, como
colectivo histórico, si contamos cómo miramos el mundo. La manera de ver es la
manera de contar.
Además, tocamos temáticas
que a nosotros nos comprometen como humanos y como uruguayos, por ejemplo la
guerra. Sacando la dictadura o el terrorismo de estado, la guerra es algo que
nos pueden haber contadonuestros abuelos. Para nosotros generacionalmente, es
algo que se ve en la tele, en los informativos, algo que sufren otros pueblos.
En este caso fuimos a hablar de la guerra a pueblos que están o que estuvieron
en guerra hace muy poco, o que vivieron su vida entera entre los espacios
libres que quedan entre guerra y guerra.
O, por ejemplo, hablar desde el desconocimiento y la ignorancia y decir
que todos los chinos son iguales. Eso lo fuimos a decir a China, a Japón, a Corea.
Fuimos a hablar de cuestiones religiosas, de prejuicios sexuales, raciales, en
sociedades que no están acostumbradas a tratar esos temas con el mismo filtro
del humor que nosotros sí podemos.
Fue maravilloso y
disfrutable el proceso de armado y selección del espectáculo, de
reacondicionamiento del espectáculo, de cómo podíamos redefinir y potenciar
cada uno de los discursos, para hacerlo más comprensible y abrazable tanto por
un japonés, como por una señora coreana, o por un señor ruso. Eso nos llevó a
nosotros, como armadores del espectáculo, a un horizonte totalmente nuevo, a un
desafío nuevo de posibilidades nuevas.
P: ¿Cómo reaccionó la
gente en los teatros?
R: Nos pasaron cosas
increíbles desde la reacción del público. En una de las funciones de Tokio
estaba lleno de chiquilines. Los niños, que calculo que no leerían por las
edades que tendrían, reaccionaban igual que los niños en el tablado. En un
teatro de 700 personas, lleno, de repente niños que estaban con sus padres en
las últimas filas bajaban corriendo y se ponían adelante, con las manitos en el
escenario, como en el tablado. Era maravilloso porque bailaban y eso también te
cuestiona y te pone ante una duda válida para cualquier creador: qué comunica
finalmente el arte, qué comunican nuestras expresiones, qué es lo que llega,
cómo llega, qué se recepciona sin el conocimiento de muchas otras cosas.
P: ¿Estuvieron alguna vez
en Israel?
R: En Israel no y va a
ser parte del segundo tramo de la gira mundial. Vamos a ir con este mismo
espectáculo donde vamos a hablar de religión, de prejuicios, de discriminación,
de guerra, de la necedad absoluta, de la brutalidad de la guerra. También vamos
a ir a Egipto e iremos con la misma ilusión de comunicar y de contar nuestra
visión del mundo, que es una visión que en todos los casos intenta incluir e
involucrar y no pasar sin implicaciones por el público. Antes de entrar al
show,nosotros poníamos en una pantallita y en todos los idiomas,una advertencia
que dice que es un espectáculo en donde estas caricaturas se van a meter
contigo, te van a faltar el respeto y que ojalá que así pase, y que “cualquier
parecido con la coincidencia es pura realidad” y está bajo su responsabilidad,
puede irse ahora o quedarse. Ojalá que se animen, porque esa es la idea: no incomodar
por incomodar, sino el sacudón necesario de la comunicación y del humor, que
siempre es lindo. Con esa intención fuimos a Oriente y ahora vamos a ir a
Israel, Egipto, Rusia, Rumania. Estamos con mucha ilusión. Además nos contaron
que viene bien la función de Israel y que probablemente se agregue una segunda
función en Tel Aviv.
Nosotros siempre
intentamos, además de la diáspora uruguaya, acceder al público local por una
cuestión de necesidad de comunicar. Cuando van los uruguayos las funciones son
hermosas, súper emotivas. Pero generalmente el uruguayo está integrado a la
sociedad en la que vive, tiene su vida armada ahí, tiene su lugar y viene con
su esposa o esposo que son de ahí. Para eso también pensamos en la traducción,
porque el uruguayo no está solo. Nos pasó de uruguayos que arrastraban a sus
mujeres, gente que te dabas cuenta que no había querido ir, pero que después quedaba contenta de haber
ido y uruguayos que les decían “¿Viste que está bueno?” “Esto es lo que yo
quiero tanto, esto es lo que yo extraño tanto”.
P: ¿Cuánto tiempo se van
a quedar en Israel? ¿Se van a guardar algunos días para visitar lugares
históricos?
Esa siempre es la idea,
pero a veces es medio irrealizable porque la gira de por sí es irrealizable.
Estar moviendo 21 tipos por el mundo al
costo que tiene el mundo para el Uruguay, con una estructura como la que
tenemos nosotros, es difícil. La única manera de armar algo así es metiendo
muchos lugares en un mes, articular los gastos para sostener esta ingeniería
económica.
La verdad es que nos
daría mucho placer quedarnos más tiempo, pero tenemos poco. Siempre intentamos
quedarnos porque es parte de a lo que vamos, no es que vamos sólo a mostrar lo
que hacemos nosotros sino a conocer, ver, compartir. Nos vamos desesperados de
cada país por no poder ver cosas. Me encantaría en cada país ver una expresión
cultural tradicional, o no tradicional, o meterme en un bolichito de Tel Aviv a
escuchar un cantautor o meterme en un teatro under de Tokio. Igualmente uno
está pisando y compartiendo territorio increíblemente responsable de la
historia del mundo. No podés no ir a la Muralla China, no podés no estar en la
Ciudad Perdida, porque también a partir de ahí se entienden una cantidad de
cosas, claro que nos queda un recorrido de tour-bus. Obvio que yo quiero ir a
Jerusalem. Yo necesito ir, tengo que estar,
tengo que ver, es una cuestión que es parte de lo que soy. Seguramente
en Alemania tendré que ir a otros lugares, en Rusia a otros y siempre un
espacio hay, aunque sean dos días. En este caso nos beneficia que Israel sea
pequeñito y que podamos movernos. Nos conmueve porque además nos encontramos
yendo a todos esos lugares juntos. A mí me encanta viajar y me encanta moverme,
charlar con la gente.Siempre dejamos espacio para las visitas oficiales y para
las no oficiales, las turísticas y las no tan turísticas.
P: ¿Alguna vez pensaste,
cuando nació Agarrate Catalina, que te iba a pasar esto?
R: No, nunca. Imposible
siquiera pensarlo. Un elenco que en un año recorra los cinco continentes, 16
países del mundo, con un espectáculo traducido, me parece que no hay antecedentes
en Uruguay. Es increíble esto para nosotros. Nos da tanta alegría y tanta
conciencia de la suerte, como tanta responsabilidad. Sí, lo generamos nosotros,
armamos la infraestructura, pudimos, teníamos un espectáculo que podíamos
mostrar. Pero también nos estamos contando a nosotros como pueblo con un género
que nace de los márgenes del arrabal, de lo popular, de lo apartado, de lo
señalado. Lo que vivimos lo gozamos y es un orgullo para contar a nuestros
tataranietos.
P: ¿Cómo va a ser el
espectáculo del martes 22 que van a hacer a beneficio del Área de Discapacidad
de la Kehilá?
Cuando estuvimos con León
Gieco en el SODRE hicimos unas cositas de El Viaje, pero no lo planteamos
completo en su nueva versión y eso es lo que vamos a hacer acá en el Solís. Va
a ser la primera vez que volvamos a presentar El Viaje en su nueva versión, con
sus nuevas pieles, en Montevideo. Estamos re contentos, nos parece que nos
quedó muy lindo. Lo queremos mucho a este espectáculo, le tenemos mucho cariño
y nos emociona mucho hacerlo. Reformulamos las máscaras, hicimos máscaras
nuevas, hicimos un vestuario nuevo, sumamos bloques, reescribimos cosas y nos
encontramos de vuelta muy cómodos haciendo unos personajes a los que les
tenemos mucho cariño. Teníamos muchas ganas de presentarlo en Montevideo de
nuevo. El marco en el que lo vamos a hacer es inmejorable. El Solís es hermoso,
teníamos muchas ganas de volver y además de todo, lo que está buenísimo es que
vamos a compartir el espectáculo con los chiquilines de la murga de la Kehilá,
del Área de Discapacidad. La excusa para volver a tocar en Montevideo se vuelve
la razón fundamental: colaborar con gente que trabaja con causas que están
buenísimas, sobretodo esto que ayuda, esta manera de ejercer la solidaridad y
de preocuparse por la calidad y la mejora de la vida del otro.