Discurso dado en Hadassah en un almuerzo honrando a mi “EMA».Me complace estar hoy aquí con ustedes, miembros dedicados del capítulo de Kew Garden de Hadassah, familia e invitados, en vuestro E-Ma almuerzo. Estoy encantada de que hayan elegido para honrar a una persona muy especial- mi madre Bella Wagner. Me gustaría compartir con ustedes algunos pensamientos especiales recientes y no tan recientes acerca de esta mujer y por qué ella es tan extraordinaria.E-MA, que significa Madre en Hebreo, y destaca el nombre de vuestro almuerzo, tiene un significado muy especial para mí. Mi primer viaje a Eretz Israel, en 1967, prácticamente no fue planeado. Fue 3 semanas después de la guerra de los seis días. El viaje, originalmente había sido planificado para mi padre que era el único sobreviviente de su familia que había escapado del Holocausto nazi. El estaba planeando encontrarse son sus dos tíos y sus familias israelíes. No los había visto desde los años 20. Este viaje, su única conexión con la familia perdida, estaba programada para el mismo día en que la guerra israelí estalló. Como resultó ser, fui en su lugar unas pocas semanas más tarde.Yo sólo tenía 15 años, embarcándome en un viaje para pasar el verano visitando a su familia – gente que no conocía, incapaz de hablar su idioma y preguntándome que parte de la familia perdida de mi padre y de mi herencia podría descubrir. Estaba atemorizada y excitada al mismo tiempo. Mis familiares israelíes eran de los pocos afortunados que abandonaron Polonia. Pioneros, estableciéndose en tierra hostil, tallando una patria para el pueblo judío. Ellos sobrevivieron.El viaje fue una experiencia que cambió mi vida, (hasta aprendí a conversar un poco en hebreo) y a mi regreso, comencé a llamar a mi madre E-Me – “mi madre” y hasta el día de hoy así es y así me dirijo a ella cariñosamente. Valoro el hecho de que todavía la tengo para apoyarme, para que me guíe, para estar en desacuerdo, para hablarle y escucharla. Es alguien con quien comparto mis alegrías, y problemas, y lo que es más importante alguien a quien amo y que me ama. Soy afortunada, ella me habla libremente de su vida antes de la guerra, su vida en Lida, Polonia y sus luchas durante y después de la guerra. Estoy muy orgullosa de ella. Estoy orgullosa de ella. Ella da su tiempo para involucrarse con muchas causas valiosas, incluyendo Hadassah, el foco de esta reunión – y ese ha sido su modo de vida desde su temprana juventud.Un principio fundamental durante su niñez en Lida, fue el amor al pueblo judío e Israel. Mi Zeide, su padre, fue un sionista activo en su juventud, e inculcó el amor al judaísmo, Eretz Israel y a la patria judía desde temprano en los corazones y mentes de su familia.Quizás no sepan que ella se transformó en una exitosa mujer de negocios Forest Hills durante casi 40 años, teniendo su propia tienda de ropa elegante con su socia Esther Aaron.Quizás no sepan que ella se podía comunicar fluidamente en 7 idiomas. Inglés, hebreo, idish, ruso, polaco, alemán, italiano y quizás otros – algunos por elección, otros por necesidad. Cuando intercambiábamos ideas acerca de literatura cuando yo era una adolescente, como puede uno competir cuando su madre le dice que no hay nada más lindo que leer Dr. Zhivago en su ruso original, como lo hizo ella! Fue puesta en riesgo durante la segunda guerra mundial, encontrándose en situaciones peligrosas porque no parecía judía y a menudo se le pedía que hablara con la gente del pueblo pidiéndoles comida, instrucciones para llegar a algún lado o información- a menudo con gran riesgo de ser descubierta.Quizás no sepan que E-me participó como miembro de la delegación de NY de luchadores partisanos contra el nazismo en el Encuentro Mundial de 1970 en Yad Vashem, Israel, depositando una ofrenda floral y honrando a los luchadores partisanos judíos de la segunda guerra mundial. Ellos dedicaron un Memorial a honrar a aquellos héroes caídos. Ella comenzó a ser una luchadora partisana adolescente durante el holocausto nazi cuando Lida y la vida tal como la conocía le fue arrancada abruptamente y tomó la determinación de defenderse.Quizás no sepan que a mi madre se le buscó luego para dar testimonio en el juicio en Alemania por crímenes de guerra nazis- para ser testigo de los horrores que observó y experimentó en su pueblito.Quizás no sepan que E-Me conoció a mi padre, Morris Goldfischer, también sobreviviente del holocausto, en un campo para judíos refugiados austríaco después que terminó la segunda guerra mundial. El estaba enfermo, y ella trabajó como ayudante de enfermería ocupándose de los enfermos. Era el despertar de un nuevo mundo para ellos, habiendo salido de carbonizados horrores y del infierno de la guerra del holocausto, la Europa destrozada, donde ser judío era un delito.Quizás no sepan que tenía solo 19 años, cuando la segunda guerra mundial terminó. Su adolescencia perdida para siempre. E-me vió mas horror, conoció más miedo, de lo que cualquier otra persona pueda experimentar en toda su vida. Yo creo que su compromiso con su fe, familia, y su voluntad para sobrevivir la mantuvo fuerte y concentrada.Quizás no sepan que poco tiempo después de su liberación, ella vigilaba a soldados alemanes derrotados a punta de pistola – Ella nunca me lo dijo. Me lo contó directamente uno de los comandantes de su grupo partisano cuando lo conocí en 1995 – durante un viaje a su ciudad natal, Lida. Un grupo de sobrevivientes y algunos familiares, de los que yo era una, viajamos juntos a Lida para celebrar el 50 aniversario de su liberación y el final de la segunda guerra mundial. Aquí estaba la oportunidad de mi vida de realmente ver el pueblo en el que ella había vivido- los lugares que solo me eran visibles detrás de mis ojos cerrados y en mi imaginación sacadas de las historias contadas durante la cena. Este anciano me informó acerca de los logros de ella con admiración y y vivaz conversación mientras recordaba el pasado de esta jovencita de ojos fogosos. El estaba hablando de mi madre, E-me.Quizás no sepan que ella y su familia más cercana escaparon milagrosamente el 8 de mayo de 1942 de la masacre de Lida. 6.700 judíos fueron brutalmente torturados, humillados y obligados a pasar por una selección en la que las familias eran separadas, y obligadas a marchar entrando en un bosque en una fría mañana lluviosa de mayo, para ser asesinadas por el crimen de haber nacido judías. Toda la familia de mi madre que consistía de madre y padre, Dara y Leon Stolowitzki, hermano, Michael Stoll y hermana, Anne Monka, fueron protegidos y escondidos en lo que anteriormente era la cervecería Pupko, donde su padre, mi zeide trabajaba como contador.Quizás no sepan que durante la liquidación final del gueto de Lida, en setiembre de 1943, E-me, su padre y hermano fueron rodeados como animales y llevados a la estación de trenes para ser arreados en un tren de transporte destinado a la muerte al campo de concentración de Majdanek. Su madre, hermana y joven prima Vella, cuyo paradero les era desconocido, se estaban escondiendo en el ático hasta el anochecer sin saber quien estaba muerto o vivo. Bajando por una escalera hecha de sábanas desgarradas, protegidas por la oscuridad, lograron escapar adentrándose en bosque virgen para buscar una oportunidad aún teniendo todo en contra.Ustedes no saben que hay un final feliz para esta historia familiar. Mi tío Mike, que está aquí hoy, era un adolescente flacucho. Camino al campo de concentración, logró, después de varios intentos fallidos, abrir las puertas del vagón de ganado humano. Trepándose por una pequeña ventana hacia fuera y aferrándose a la vida al costado del tren en movimiento logró arrancar la cerradura de la puerta. Unos pocos, 11 para ser exactos, hombres, mujeres y niños, incluyendo mi E-Me y Zeide, saltaron en pos de la vida desde el tren en movimiento, mientras los soldados nazis les disparaban. Mi madre y su familia cercana eligieron vivir. Eligieron defenderse y por milagro, o por lo que mi supersticioso zeide creía era providencia, sobrevivieron y volvieron a encontrarse con su esposa/madre, hermana y prima en los bosques de Naliboki. Mi zeide, en su cuarta década de edad en esos tiempos, dijo “Estoy con ustedes, chicos” mientras saltaban hacia esa desconocida oscuridad desde el tren en movimiento hace tanto tiempo – prefiriendo morir en sus propios términos y no en una cámara de gas. Valoro el hecho de que aún viva tan vívidamente en mi memoria hoy- ya que yo tenía 11 años cuando el falleció. Tuve la suerte de haber conocido y amado a este hombre tan valiente y gentil que fue mi abuelo.Ninguna otra persona se animó a saltar, y nadie más sobrevivió. Los pocos valientes eventualmente se unieron a la Brigada Judía de Partisanos de Bielski y se embarcaron en una carrera de sabotaje, engaño y Supervivencia Judía contra los nazis y otras fuerzas opositoras. Conformaban una brigada única y osada de hombres, mujeres y niños- incluyendo ancianos. En un día glorioso de 1944- cuando la guerra terminó para ellos, más de 1200 judíos salieron de la oscuridad trágica del bosque virgen que ellos reticentemente llamaban hogar hacia un nuevo amanecer y el comienzo de vidas nuevas.Quizás no sepan que los rusos invadieron su pueblo en 1939. Los nazis invadieron Lida el 22 de junio de 1941, dejando caer bombas incendiarias en horas de la madrugada, quemando el sector judío buena parte del pueblo. Ella sólo tenía 16 años y enfrentaba a la muerte mientras su familia corría hacia el arroyo detrás de su casa escapando de las llamas. La recuerdo diciendo que mi Bubba tenía la llave de su casa en su bolsillo pero ya no había una casa para esa llave. El 22 de junio de 1952, 11 años después de aquel terrible suceso, yo nacía. Exactamente el día del aniversario de su peor pesadilla, se había cerrado un círculo en su vida y se transformó en un día de alegría con el nacimiento de su hija.E-me, mi madre, es una mujer muy especial, con una fuerza especial, una familia extraordinaria, y un muy especial compromiso hacia el pueblo judío, Israel y Hadassah. Vive su vida al máximo, dona su tiempo y talentos, acepta la vida que le tocó transitar, y se desvive por ayudar a hacer de éste un mundo mejor en su propia y especial manera. Ella lleva esa dedicación a su familia, su compromiso con el pueblo judío y con Hadassah.Me enorgullece que ustedes hayan elegido para honrar a Bella Stoliwitzki-Goldfischer-Wagner- Mi madre. EMA E-Me como vuestra agasajada esta vez. Me complace aún más poder contar esta historia mientras está aquí para escucharla también. Es una familia increíble de la cual formo parte y una querida y apreciada historia para preservar.
Bella Goldfischer: Por qué mi madre es especial
24/Oct/2013