Fueron reveladas hoy las grabaciones del primer
proceso judicial contra responsables del campo de exterminio nazi de Auschwitz
Una
ONG alemana dedicada a mantener viva la memoria del holocausto colgó hoy en internet los documentos
sonoros del primer
proceso judicial contra responsables del campo de exterminio nazi de Auschwitz
para conmemorar el 50 aniversario de este juicio.
El objetivo
del Instituto Fritz Bauer es hacer partícipe a la opinión pública de este
«documento histórico», que recoge las declaraciones de 318 testigos
-entre ellos 181 supervivientes de Auschwitz- en el juicio celebrado en la
Audiencia Provincial de Fráncfort entre 1963 y 1965, según un comunicado de la
ONG.
Entre los
cortes de sonido se encuentran las voces de las víctimas que denuncian las
violaciones de los derechos humanos que se cometieron en el campo, las excusas
de los testigos de las SS y las presentaciones de los acusados, que negaron
cualquier responsabilidad en los crímenes que se cometieron allí.
Algunos
testimonios dicen así:
“Yo sé que todos
los médicos de las SS tenían sus ambiciones personales y de alguna manera tenía
la sensación de que querían obtener un beneficio. Así, el Dr. King, por
ejemplo, quería hacer experimentos sobre la cuestión de las tasas de
sedimentación de eritrocitos. Mengele hizo sus experimentos de descripción
etnológica. (…) Una compañera del campo de concentración me dijo que había
nacido un niño y días después pregunté ‘¿Qué ha sido de la pequeña Dagmar?’. Y
entonces ella me dijo que había muerto. Dijo que se había debilitado porque
Mengele le había hecho experimentos dándole inyecciones en el iris. El niño
tenía los ojos azules, y él quería ver si se puede teñir el iris a colores
oscuros”.
Ella Lingens
Empleada
Prisionero en Auschwitz
“Trabajé en el
campo de concentración de Dachau como escritor también y me encargué ahí
diariamente del Libro de los Muertos y sé exactamente cómo morían la mayoría de
las personas. En Dachau un día con diez muertos era muy malo, y había días,
sobre todo en verano, puedo recordar días en que nadie murió (…) Todo es
relativo; lo que experimenté en Dachau, mirado desde Auschwitz es idílico”.
Hermann Langbein
Escritor
Prisionero en Auschwitz
Auschwitz era “un lugar con una atmósfera objetiva, neutral, técnica y libre de
valores». Se refiere al asesinato en cámaras de gas de 1.000 a 2.000
personas como un «transporte destruido». «Por lo demás, todo
estaba tranquilo, vacío y en silencio», recoge el diario Süddeutsche
Zeitung.
Konrad Morgen
Juez de las SS
«Hay
muchos entre nosotros que durante mucho tiempo no podrán volver a mirar a los
ojos alegres e inocentes de un niño sin sentir el tremendo vacío que dejaron
las miradas inquisidoras y estupefactas de los niños que hicieron a Auschwitz
su último viaje».
Hans Hofmeyer
Presidente del tribunal
Estos documentos
sonoros fueron entregados para su custodia en 1989 al Archivo General del
estado federado de Hesse y en 2004 el Instituto Fritz Bauer, en colaboración
con otras entidades, publicó las transcripciones de 430 horas de este proceso y
100 horas de cortes de sonido seleccionados.
El proceso contra
una veintena de cargos intermedios del campo de exterminio de
Auschwitz-Birkenau, emplazado en la actual Polonia, fue un hito en Alemania al
ser el primero en el que su justicia -y no la de los aliados, como en
Núremberg- juzgaba a responsables del holocausto.
«Las
grabaciones sirven para hacerse una idea de los esfuerzos del tribunal de
Fráncfort para establecer la culpabilidad de los acusados en el proceso»,
explicó la fundación Fritz-Bauer, que lleva el nombre del fiscal general
encargado del juicio abierto el 20 de diciembre de 1963, se establece en un
artículo de la Deutsche Welle.
Asimismo, este
proceso -que fue inmortalizado en la novela «El lector» y la película
homónima- sirvió para poner cara a cara a víctimas y torturadores y para
confrontar a la opinión pública alemana con la realidad de los campos de
concentración y los crímenes del nazismo, con relatos en primera persona.
Durante la II
Guerra Mundial, el régimen nazi asesinó sólo en Auschwitz a alrededor de 1,2
millones de personas, muchos de ellos judíos.