La paz se puede lograr “desde abajo”

23/Sep/2013

Gabriel Hojman

La paz se puede lograr “desde abajo”

El 12 de setiembre se cumplió un aniversario del asesinato de Sami Taha. Así informó el diario español ABC en 1947:
La Situación en Palestina.
Dirigente árabe, muerto a tiros
Jerusalén 12. El dirigente árabe Sami Taha ha sido muerto hoy a tiros, por unos desconocidos, cuando apenas habían transcurrido ocho horas desde que pronunció un discurso en Haifa “para defender los derechos absolutos de ciudadanía” a todos los judíos que residen actualmente en Palestina.
Taha tenía treinta y dos años de edad. Era Secretario General de la Sociedad Obrera Árabe y había sido reiteradamente atacado por otros dirigentes árabes, en vista de que mantuvo negociaciones con elementos de la Unscop a pesar del boicot declarado por el Alto Comité Árabe. Murió a consecuencia de tres tiros por la espalda. – EFE
[Extraído de ABC SEVILLA (Sevilla) – 13/09/1947, p. 6] Disponible en internet en: http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1947/09/13/006.html
El diario sevillano menciona la Sociedad Obrera Árabe, se trata de la “Palestine Arab Workers Society” (PAWS), fue la principal organización obrera árabe durante el Mandato Británico en Palestina, había sido fundada en 1925, y Taha era su líder desde 1937 (http://en.wikipedia.org/wiki/Palestine_Arab_Workers_Society).
Entre sus primeros dirigentes hubo trabajadores árabes que habían integrado la Histadrut (Central Obrera creada por inmigrantes judíos) como Ilyas (Elías) Asad, Ali al-Batal y Farid Kamil. La Histadrut incluyó entre sus militantes trabajadores árabes, incluso contó con más de un medio de prensa en idioma árabe, como por ejemplo el “Jakikat El Amar” (Lapacó, León: Israel en Construcción. La “Histadrut” Confederación General de los Trabajadores de Israel. Buenos Aires, Segunda Edición, 1972. Pág. 109).
Estos dirigentes resolvieron abandonar la Histadrut por considerar que la Central Obrera priorizaba su ideología sionista por encima de la lucha de clases, Ilyas Asad había expresado en 1924, en una reunión del sindicato de ferroviarios:
“Me estoy esforzando para establecer vínculos entre los trabajadores judíos y árabes, porque estoy seguro de que si estamos conectados vamos a ayudarnos unos a otros, sin tener en cuenta su religión o nacionalidad. Muchos trabajadores árabes no desean afiliarse a las organizaciones nacionalistas (…). Vieron en la tarjeta de miembro [de la unión de trabajadores ferroviarios] las palabras Federación de Trabajadores de Judíos (…) Pido a todos los camaradas quitar la palabra judío, y estoy seguro de que (…) todos los árabes se [nos] unirán. (…) Hay muchas organizaciones nacionalistas árabes, (…) y ellos dirán que [nos] hemos unido a una organización judía”
(Endelman, Todd M., Editor: Comparing Jewish Societies. University of Michigan Press. Cuarta edición 2000. Páginas 246-247).
A su vez la Histadrut calificó a la PAWS como una organización separatista que atentaba contra la unidad de los trabajadores, que era realmente una herramienta de ricos nacionalistas árabes y de clérigos musulmanes reaccionarios (Lockman, Zachary: “Comrades and Enemies. Arab and Jewish Workers in Palestine, 1906–1948.” University of California Press, Berkeley • Los Angeles, 1996. Edición en internet: http://publishing.cdlib.org/ucpressebooks/view?docId=ft6b69p0hf&chunk.id=s1.4.35&toc.id=ch4&brand=ucpress).
A pesar de estas acusaciones mutuas entre la Histadrut y la PAWS, ambas organizaciones sirvieron como elementos de contacto entre trabajadores judíos y árabes.
Durante la llamada “Gran Revuelta Árabe” (1936 – 1939), organizada por el Mufti de Jerusalén Hajj Amin al – Husseini (luego el principal aliado árabe de la Alemania nazi), en la que hubo ataques contra la población judía (como la Masacre de Tiberíades del 2 de octubre de 1938), Sami Taha no abandonó su diálogo con la dirigencia obrera judía, como lo relatara el dirigente de la Histadrut, David Hacohen en su autobiografía “Time to Tell: An Israeli Life” (Associated University Presses, New York, 1985. Página 90).
En 1946, el antiguo aliado de Hitler nombró a Taha como miembro del Alto Comité Árabe, pero en 1947, los partidarios del Mufti acusaron a Taha de ser un “agente pago del sionismo” y destacaron una resolución del Congreso Nacional de la PAWS, realizado en Haifa en agosto de ese año que apuntaba hacia la hermandad entre árabes y judíos (Lockman, Zachary: “Comrades and Enemies. Arab and Jewish Workers in Palestine, 1906–1948.” University of California Press, Berkeley • Los Angeles, 1996. Edición en internet: http://publishing.cdlib.org/ucpressebooks/view?docId=ft6b69p0hf&chunk.id=ch8&toc.depth=1&toc.id=ch8&brand=ucpress ).
El asesinato nunca se resolvió judicialmente, pero nadie duda que fue por orden del Mufti.
La vida y muerte de Sami Taha es un ejemplo de cómo puede llegarse a la paz y convivencia entre árabes y judíos. Una de las maneras es a partir de la sincera cooperación entre trabajadores por encima de las diferencias de lenguas, culturas, religión, etc. La visión de que los problemas y necesidades de un trabajador árabe no difieren de las de un trabajador judío.
Fueron el fanatismo religioso y nacionalista lo que llevó al asesinato de Taha, estos fanatismos son ajenos a los ideales que defendía Taha, vinculados con el interés de clase del proletariado por encima de los nacionalismos.
Exactamente treinta años después del asesinato de Taha, el presidente de Egipto Anwar el Sadat realizaba su visita oficial a Israel. Luego fue asesinado por el mismo fanatismo religioso y nacionalista opuesto a que un líder árabe apostara por la paz y convivencia, en este caso con el Estado de Israel, que aún no era realidad en 1947.
Años después el mismo fanatismo religioso y nacionalista le costó la vida a Yitzhak Rabin, quien también tuvo la valiente actitud de firmar los acuerdos de paz, durante un mes de setiembre de hace veinte años.
Taha había declarado públicamente ante sus seguidores árabes sus ideas de la unidad de todos trabajadores, superando las disputas de árabes y judíos, valentía que lo llevó a la muerte.
Bibliografía y fuentes:
1) Diario ABC Sevilla: Edición del 13 de setiembre de 1947. http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1947/09/13/006.html 2) Endelman, Todd M., Editor: Comparing Jewish Societies. University of Michigan Press. Cuarta edición 2000.3) Hacohen, David “Time to Tell: An Israeli Life” (Associated University Presses, New York, 1985.4) Lapacó, León: Israel en Construcción. La “Histadrut” Confederación General de los Trabajadores de Israel.  Buenos Aires, Segunda Edición, 1972. 5) Lockman, Zachary: “Comrades and Enemies. Arab and Jewish Workers in Palestine, 1906–1948.” University of California Press, Berkeley • Los Angeles, 1996. Edición en internet: http://publishing.cdlib.org/ucpressebooks/view?docId=ft6b69p0hf&chunk.id=s1.4.35&toc.id=ch4&brand=ucpress6) Sitio de wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Palestine_Arab_Workers_Society