Kol Nidrei en la historia de la cinematografía

13/Sep/2013

Aurora, Isac Gliksberg

Kol Nidrei en la historia de la cinematografía

Diversas versiones fueron interpretadas por artistas famososIsac Gliksberg, Montevideo
Kol Nidrei significa justamente, «todos los votos» palabras iniciales de la fórmula en arameo que se pronuncia solemnemente en la sinagoga en víspera del Yom Kipur.
En edición anterior de Aurora dedicada a Yom Kipur, bajo el título «Los Iamim Noraim» en la literatura judía de la diáspora, hice referencia a los escritores, particularmente en idioma idish, que crearon trabajos memorables dedicados a las festividades judías y, en especial, a los días que van desde Rosh Hashaná hasta Yom Kipur.
Hice mención, en aquel artículo, a los artistas que, en general, dedicaron algunas de sus obras a las fechas señaladas como los «Días Terribles» del calendario judío.
Me referiré en este artículo a un hecho por demás singular y muy poco conocido por el gran público, que tiene que ver con la plegaria de Kol Nidrei y la cinematografía de ficción universal.
Como seguramente conoce el lector, la plegaria de Kol Nidrei tiene un estilo según la tradición sefardí y otro, según la asquenazí.
Para esta última, un compositor y director de orquesta alemán, precisamente no judío, Max Bruch, perteneciente a la época romántica de la música clásica y que vivió entre 1838 y 1920, compuso en 1880, mientras residía en la ciudad de Liverpool, Inglaterra, una obra musical concertante para violoncelo y orquesta, conocida como Op. 47, «Variaciones sobre el Kol Nidrei» y que, Bruch, dedicó a la colectividad judía de la ciudad inglesa en que estaba residiendo.
Esta melodía, conocida también como Op. 47, Adagio sobre Melodías Hebreas para Violoncelo y Orquesta, se hizo con el tiempo, tremendamente popular y, de modo tal que, tanto cantantes litúrgicos judíos, como cantantes en general, judíos y no judíos, tal es el caso, por ejemplo, de una versión de Perry Como, la han interpretado públicamente y dejado grabada en decenas o centenas de miles de discos.
Lo que no es tan conocido es que, esta melodía de Bruch, con la letra de la plegaria religiosa de «Kol Nidrei», ha sido interpretada en varios filmes artísticos de largometraje por diferentes cantantes.
En uno de esos casos, es un film que, ha entrado en la historia del cine universal, por tratarse del primer film con sonido propio.
Me estoy refiriendo al film «El Cantor de Jazz», un largometraje dirigido por Alan Crosland, estrenado el 06 de octubre de 1927, un día después del fallecimiento de uno de los principales productores del mismo, que obviamente, junto a sus hermanos, socios productores del film, no pudieron asistir al estreno por participar del sepelio de su hermano.
La productora del filme fue Warner Brothers, perteneciente a los inmigrantes hermanos judíos polacos Harry, Albert, Sam y Jack Warner. La empresa cinematográfica había sido fundada por estos hermanos en 1918 y a finales de la década de los años veinte del siglo pasado, se hallaba próxima a la bancarrota.
Hacía tiempo que los productores de cine de Estados Unidos de América buscaban una tecnología que permitiera incorporar sonido a sus filmes y los Warner procuraban con ello reflotar a su empresa.
Venían ensayando un sistema que se basaba en la grabación del sonido sobre un disco y lo denominaron Vitaphone.
Para su primera experiencia, procuraron un argumento judío, muchos productores de la época buscaban temas de inmigrantes judíos para sus filmes por las siguientes razones: primero, porque ellos mismos eran inmigrantes judíos y, en segundo término, porque en aquellos años residían en los Estados Unidos una gran cantidad de jóvenes inmigrantes judíos que eran los mayores concurrentes a las «salas» de exhibición cinematográfica porque en esos filmes, solían ver reflejadas sus propias vidas.
Así, Warner Brothers eligió un guión de Samson Raphaelson que relata la historia de un niño judío que termina siendo un famoso cantor de jazz y encargó a Alfred A. Cohn, judío como Raphaelson, la realización de la adaptación cinematográfica.
Como actor principal, se le ofreció en primer término al entonces famoso actor y cantante judío George Jessel, pero él declinó tal oferta por considerarla de bajo nivel y no apropiada para su prestigio como actor. Después le fue ofrecido el papel a quien en ese momento, siendo un inmigrante judío, nacido en Lituania, era el más importante cantor popular y artista de comedia musical en los Estados Unidos de América, Al Jolson.
Al Jolson, aceptó interpretar el rol principal de ese filme, entre otras razones, porque la historia que narra es, casualmente, muy similar a su propia historia. El film tuvo un éxito total, y pasó a la historia como el primer film sonoro.
«Un momento, un momento. Aún no han escuchado nada» es una frase que pronuncia Al Jolson, cuando es aplaudido por los oyentes, tras oírle cantar por primera vez, una canción en un film.
El hecho es que, sobre el final del film, Al Jolson se entera que su padre está falleciendo, se viste apropiadamente para el rezo religioso, se ubica al frente de su congregación en la Sinagoga e, interpreta el «Kol Nidrei», con la melodía de Max Bruch. La interpretación del «Kol Nidrei» interpretado por Al Jolson, tiene el patetismo y un expresionismo dramático inigualable, como solía manifestarlo artísticamente el gran Al Jolson.
En este film actuó por primera vez en el cine el después famoso tenor Richar Tucker, quien años más tarde fuera tenor del Teatro Metropolitan de Nueva Yortk y quien además, interpretó y grabó el «Kol Nidrei» de Bruch.
El film salvó como ya señalamos al Warner Brothers de la quiebra pero años más tarde, en 1953, el productor y director cinematográfico de Hollywood, Michael Curtiz produjo una nueva versión del film «El Cantor de Jazz».
En esta versión, el actor Danny Thomas, de origen libanés, interpreta el rol principal del film e interpreta, sobre el final, el «Kol Nidrei» con melodía de Bruch.
En el año 1980, Hollywood ofrece al público mundial, un film con el mismo título «El Cantor de Jazz», esta vez producido por Richard Fleischer, con la interpretación principal del cantor judío norteamericano Neil Diamond. En este filme, es Neil Sedaka, entonces de gran prestigio popular en su país, quien interpreta, sobre el final, el «Kol Nidrei» de Bruch. Por último, nos referiremos a un film muy especial en el cual, su actor principal, interpreta «Kol Nidrei», también al final. Se trata del film en idioma idish, «Der Vilner Shtot Jazn» («El Cantor de la Ciudad de Vilnius») u «Obertura por la Gloria». El film tuvo uno u otro título, según el país donde se exhibía. Fue rodado en 1939, con una duración de 90 minutos, y fue dirigido por Max Nossek.
El actor y cantor principal de este film fue, el más tarde bien conocido en América del Sur, sobre todo, Moishe Oysher. Había nacido el artista en 1907 en Besarabia. Emigró de muy joven primero a Canadá y luego a EEUU. Fue un tenor y cantante litúrgico judío muy popular en los Estados Unidos y, muy especialmente en América del Sur pues, en 1932, al frente de su compañía teatral, realizó una gira artística por Argentina, Brasil y Uruguay, con enorme suceso de público en cada uno de estos tres países. A partir de entonces, su prestigio se mantuvo firme hasta la década de los cincuenta y comienzos de los sesenta, cuando la cultura y el arte en idioma idish comenzaron a decaer en estos países.
En esta película, Moishe Oysher canta el «Kol Nidrei» pero lo hace con una melodía litúrgica y no con la famosa de Bruch. Es muy probable que, muy pocos o, tal vez ningún rezo litúrgico, tenga en el cine de largometraje y de ficción, tantas versiones, como lo ha tenido «Kol Nidrei», la plegaria de Yom Kipur, con la cual terminan los «Iamim Noraim» o «Días Reverenciales».