¿Quién es culpable cuando se mata siguiendo órdenes? Derechos humanos en la Ley Hebrea, parte IV

07/Ago/2013

Gentileza para CCIU de la Esc. Esther Mostovich de Cukierman

¿Quién es culpable cuando se mata siguiendo órdenes? Derechos humanos en la Ley Hebrea, parte IV

En Deuteronomio, Moisés, antes de morir, resume y recuerda al pueblo las Leyes que el Señor le ha dado a Israel. Y dice esto sobre el rey que en algún momento llegará a tener el pueblo: Cuando hubieres llegado a la Tierra que el Señor te da… y dijeres “quiero poner sobre mí un rey, como todas las naciones que están a mi alrededor…” pondrás sobre ti por rey a aquel que escogiere el Señor…»(1). En el texto bíblico, fallecido  Moisés, el líder del pueblo es Josué. Siguiendo esa Ley ya establecida, es el Eterno quien elige a Josué, pero es el pueblo quien le concede autoridad.Josué habla al pueblo antes de entrar a la Tierra Prometida. Ordena que  las mujeres, los niños y los animales, se queden donde están y envía a los hombres  a cruzar el río, al  otro lado del río Jordán, a la guerra para conquistar la Tierra de Israel. “Ellos contestaron a Josué diciendo: Nosotros haremos todo cuanto tú nos has mandado… aquel que se rebele a tus órdenes, será muerto, con tal que tengas fortaleza y buen ánimo (2). El pueblo acepta la declaración de guerra y confiere, por su propia voluntad, plenos poderes a su gobernante. A cambio, piden al gobernante que tenga fortaleza y buen ánimo. Es el primer esbozo de contrato social en el cual el líder tiene la autoridad que el mismo pueblo le concede. Es el pueblo el que decide que habrá pena de muerte a quien desobedezca al líder. Pero el pueblo está concediendo tal poder extremo en una situación muy especial: se trata de una guerra. Algunos comentaristas insisten que son poderes concedidos para esa guerra y para ninguna otra guerra más. El Tanaj (3)   relata que se suceden como líderes de Israel, primero los Jueces y más tarde, los Reyes de Israel. El primer rey, Saúl, y el segundo rey, David, son designados por el Eterno. A partir de David, los reyes bíblicos se sucederán por herencia de sangre.¿Qué autoridad tienen Jueces y Reyes? Maimónides, médico y rabino del siglo XII, comentarista de la Ley hebrea, explica las funciones que tiene Josué y a partir de él, los sucesivos líderes y reyes de Israel. En esas épocas iniciales no se conoce la división de funciones, el gobernante del pueblo dirige todas las áreas de gobierno: dictar ordenanzas, aprobar impuestos, juzgar al pueblo, decidir la guerra y la paz y guiar a los hombres en la batalla. En caso de guerra, el pueblo entiende vital la obediencia a las órdenes del comandante supremo. Pero ni siquiera la guerra es excusa para que el rey pueda dejar de lado el respeto a la vida de sus súbditos.Dos precedentes distintos sobre matar en cumplimiento de órdenes se encuentran entre los Profetas bíblicos. En el Libro Primero de Samuel, siendo joven, David se casa con la hija del rey Saúl y poco después de la boda, tiene que huir de su suegro, que ya adivina en él alguien que le va a arrebatar el trono. Mientras el rey Saúl lo persigue, en una de sus vueltas, David y su gente se refugian en la ciudad de Nod, y allí los sacerdotes de Nod dan a David y sus hombres, comida y ayuda. Cuando el rey Saúl se entera, hace llamar a los sacerdotes de Nod y los acusa de conspiradores por haber ayudado a David. “No digas tal cosa, explican los sacerdotes. David es tu yerno, ¡vino a pedirnos ayuda! Nosotros no sabíamos que él está contra ti” (4) Saúl monta en cólera y grita a sus tropas: “Maten a estos sacerdotes de Nod, ¡ellos sabían que David huía de mi, y no me lo denunciaron! Pero los soldados hebreos del rey, no quisieron extender la mano para ir contra los sacerdotes del Señor”.Saúl tal vez entiende que está actuando con la ley de la guerra concedido al gobernante hebreo desde Josué: matar a los rebeldes. Pero no está claro aquí que los sacerdotes de Nod sean rebeldes contra el rey. Los soldados israelitas se niegan a matarlos. Saúl tiene que acudir a Doeg, un mercenario no judío, que no tiene remilgos en cumplir la tarea de matar a los sacerdotes de Nod.El segundo precedente, en el Libro Segundo de Samuel. Unos años más tarde, ya siendo rey, David se enamora de Betsabé, esposa del soldado Urías, cuando la ve bañándose en la terraza de su casa. La hace llamar, ella viene… Poco después ella avisa al rey: estoy embarazada. David manda llamar a Urías, tal vez para hacer posible que la pareja se junte y cuando nazca el niño, Urías crea que el padre es él. Pero el texto bíblico se entretiene en describir cómo Urías no parece apurado en irse a su casa. Cada una de las noches que el soldado pasa en la ciudad, le convidan con buen vino, o él se queda con los compañeros en el palacio del rey y no se acerca a su mujer.“Y fue así que a la mañana David escribió una carta a su comandante Joab  diciendo: Pon a Urías al frente, en lo más recio del combate, y retírate de atrás de él, para que sea herido y muera” (5). Y ¿quién lleva la carta a Joab? Ustedes ya lo saben. El propio Urías es el mensajero. Joab obedece la orden sin discutir. Urías muere en el frente de batalla. Así que tenemos dos posiciones diferentes. En la primera, los soldados hebreos desobedecen porque entienden que el rey Saúl dicta una orden que va en contra de la Ley bíblica, que es superior. En la segunda, Joab no cuestiona la orden real. Joab obedece las órdenes.Unos versículos después, La Biblia nos hace presenciar al profeta Natán cuando va a recriminar al rey David (6). “A Urías has matado”, dice el profeta al rey David. La Ley del Señor, que el profeta, mensajero del Señor, transmite,  no está culpando a Joab sino a David.¿Quién es culpable por matar a Urías? ¿Es culpable Joab? ¿Es culpable David?Los rabíes discuten el punto al conversar sobre las reglas del mandato(7)y aceptan la representación por mandatario para actos comerciales y para actos civiles como el matrimonio y divorcio. Habiendo mandato, los actos recaen sobre el mandante y no sobre quien ejecuta el mandado. Pero en cuanto a delitos, dicen “no se acepta el mandato para cometer delitos”. Quien comete el delito, la persona mayor de edad y capaz, es culpable. ¿Y si éste alega que está cumpliendo órdenes? La respuesta es que existen Leyes Superiores que cada hombre debe cumplir. El delito es propio en cualquier caso.¿Qué responsabilidad cabe entonces al rey David? Según una posición, que se transmite en nombre de rabí Shamay, que vivió en el siglo I e.c.; David es el culpable. Shamay toma como precedente las palabras del profeta Natán frente al rey David, que atribuye la culpa a David y no nombra a Joab. Otros rabíes examinando el mismo precedente, dicen que el culpable es Joab. El profeta Natán le ha dicho a David  que él es culpable “frente al Señor” (es culpable moralmente, pero no frente a la Ley).Esa fue la posición rabínica dominante hasta fin del siglo XIX. A principios del siglo XX se descubrieron cartas de responsa rabínica (cartas de consulta sobre la Ley hebrea) que datan del siglo IX en las que se explica que la posición de Shamay en realidad es “agregar a la responsabilidad de Joab, la de David. Ambos tienen su parte de culpa”. Hoy lo llamaríamos coautoría. Son culpables los dos. Uno por ordenar a quien está sujeto a su autoridad. Otro por ejecutar el delito. Los poderes dados a las autoridades no significan que el ciudadano no utilice su propia conciencia y no cumpla las leyes superiores, ya sean bíblicas o en el caso de nuestro país, establecidas en la Constitución de la República. 1Deuteronomio, 17:14 a 202Josué I: 163 Tanaj: Biblia41 Samuel 22:17 – 185.2 Samuel, 11: 14-166.2 Samuel 12: 97. Talmud, Tratado Kidushin (Consagraciones) folios 42 b a 43 a